La huelga de limpieza comenzó hace casi un mes y es posible que las condiciones que la motivaron no estén resueltas hasta dentro de dos meses, un plazo que según el regidor, Carlos Fernández, es necesario para concluir el proceso de adjudicación del servicio a otra empresa.
Esta espera preocupa a la dirección del centro y al profesorado, que afirman que la situación es insostenible, ya que los servicios mínimos de dos horas son insuficientes, y no se pueden tomar medidas alternativas porque supone vulnerar el derecho de huelga de unas trabajadoras que, al igual que el claustro del colegio de Ventín, piden a voz en grito que otra empresa coja el timón del servicio para regularizar su situación y cobrar a fin de mes.
Buena parte de las afectadas están representadas sindicalmente por la central CIG, que ayer trasladó a uno sus responsables al acto de protesta. El sindicato considera que ya se dan todos los requisitos para que exista una rescisión del contrato, una opinión que también comparte Obdulia Vidal, la edila del BNG que ayer acudió a la protesta.
Ante la demanda unánime de los manifestantes, el regidor, Carlos Fernández, señaló que tras las protestas y el escrito del claustro denunciando problemas de tipo sanitario, es más factible que se puedan tomar medidas para anular el contrato.