Varias aldeas de Rois quedaron sin teléfono después de que, por tercera vez, robaran el cable

SANTIAGO

Por tercera vez en poco tiempo, varias aldeas de la parroquia de San Miguel de Costa, en el municipio de Rois, se quedaron durante dos días sin servicio de teléfono fijo después de que cortaran los postes que sustentan la red y robaran el cable, supuestamente para vender el cobre de su interior. La última vez que sucedió fue hace hoy siete días por lo que el pasado fin de semana aldeas como Liñares y Ferreiros estuvieron sin teléfono fijo.

Una vez más, aparecieron cortados varios postes de teléfono en una zona abajo del núcleo de Quintáns, cerca de unos molinos de agua. «Vaia manía colleron», decía ayer una vecina de Liñares. Hay quien opina que los ladrones podrían ser chatarreros aunque también hay quien cree que «non poden ser de moi lonxe» por el hecho de que vuelven de nuevo al lugar. «Hai que ver como está isto, o que fan por conseguir diñeiro», explica otra persona de la zona.

Un representante de la empresa Telefónica presentó a principios de semana una denuncia formal en el cuartel de la Guardia Civil de Padrón, que investiga los hechos. Según ha podido saber este periódico, la reposición de todo lo sustraído o dañado podría haberle costado a la empresa más de 10.000 euros.

Iglesias

Pero este no es el único robo registrado en esta zona de Rois en los últimos tiempos. En diciembre, también desapareció el cable de la red eléctrica de la capilla de Ferreiros de modo que el día 8 de ese mes los feligreses asistieron a misa con las velas encendidas. Y hace poco más de un mes también entraron en la iglesia parroquial de San Miguel de Costa. Lo hicieron por el campanario después de usar una escalera aunque no se llevaron nada, según confirmó ayer el cura párroco Juan Montero Fernández. Según contó, la persona o personas que entraron en la iglesia lo dejaron todo revuelto pero no pudieron llevarse nada porque no había dinero en metálico. El sacerdote reconoció que no llegó a presentar denuncia.

Ya en otro municipio de la comarca del Sar, el de Padrón y, concretamente, en A Picaraña, también fue robado días atrás un camión cargado con botellas de oxígeno que estaba estacionado en el aparcamiento de una pensión. Las botellas de oxígeno aparecieron tiradas en otro punto del municipio de Ames, pero del vehículo aún no se sabe nada, según fuentes consultadas por este periódico.

Ya dentro del polígono industrial de A Picaraña, también en el municipio de Padrón, aparecieron varios camiones con las lonas cortadas, supuestamente para llevarse lo que había en su interior aunque, finalmente, no desapareció nada. «Vese que o que había dentro non lles valía para nada», contaba ayer un vecino de la zona quien opina que la situación se está poniendo «fea».