La restauración del recinto de la Praza de Abastos de Santiago está pendiente ahora de un trámite administrativo, que surgió casi a última hora. Se trata de resolver una condición establecida por el Ministerio de Vivienda en la que se precisa de la aprobación de la financiación por parte de la Comisión de Política Autonómica. El concejal de Mercados, Andrés Fariña, explicó que se trata de un «trámite burocrático» que no representará ningún problema para la ejecución del proyecto. Fariña indicó que este dictamen forma parte de una cláusula establecida por el Ministerio y que no «debería suponer ningún retraso más». De hecho, el concejal dijo que todo estaba «listo para la firma» cuando se percataron de este detalle. Insistió en que «lo complicado sería tener que volver a hablar de financiación o de reparto de partidas», pero esta parte está garantizada y asumida por las tres administraciones. El responsable municipal de Mercados dijo esperar que este dictamen esté resuelto a mediados de este mes.
Tras este trámite, el proyecto quedará prácticamente en manos del Gobierno central, ya que será el Ministerio de Vivienda el encargado de convocar la adjudicación y de resolver la misma, así como del seguimiento de la obra. Eso sí, con el fin de garantizar un mayor control, se constituirá una comisión de seguimiento, de la que formarán parte las tres administraciones. Esta comisión permitirá un control más cercano de las obras.
El concejal de Mercados dijo que, en el mejor de los casos, las obras comenzarían en septiembre, pero no antes. Lo que está totalmente claro es que los trabajos tienen que comenzar en el 2010, ya que, de lo contrario, sería necesario volver a pedir una modificación de las anualidades. Algo que Fariña prefiere descartar por completo.
Cuando las obras estén en marcha, la cooperativa deberá terminar el desalojo de la nave en la que se albergará el futuro supermercado. Para ello solo es necesario mover a tres casillas más, con las que ya hay un acuerdo cerrado. Andrés Fariña explicó que el acondicionamiento de estos tres despachos corresponde a la parte que tenía que resolver la propia cooperativa.
Los trabajos de restauración del recinto del mercado no implicarán el cierre de la actividad comercial, aunque resulta evidente que se producirán molestias, de ahí que ni los comerciantes ni los responsables municipales quieran que dichas obras se desarrollen en verano o que supongan el cierre del recinto.