Fabiano Soares recibió ayer una buena noticia: ya puede sentarse en el banquillo: «Es una gran alegría, porque las órdenes llegaban con cuarenta segundos de retraso y eso en fútbol es mucho tiempo. No quiere decir que ahora vayamos a ganar, pero será más fácil comunicarme con los futbolistas», declaró el entrenador del Compostela.
Sobre el choque ante la Ponferradina, señaló que «será un partido muy complicado, pues tenemos muchos problemas cuando jugamos en casa. Pero estamos muy ilusionados y es hora de ganar un partido en casa, aunque sea ante uno de los mejores equipos de la categoría. Creo que podemos lograr nuestra primera victoria en casa».
Caras nuevas
Fabiano Soares señaló que esta semana llegaron un lateral derecho uruguayo y un centrocampista de Costa de Marfil, dos jugadores que «mejoran el nivel» del equipo blanquiazul.
También llegó un mediapunta francés, que «nos puede dar un poco más de nivel en la plantilla. Espero que estos tres futbolistas sean lo suficientemente competitivos para poder jugar sin balón, que es uno de nuestros puntos más débiles».