Las de hoy mismo son las últimas horas de la televisión tal y como la conocemos, al menos en una parte de Galicia. Mañana comienza el proceso de encendido digital en el área de Santiago, que se hará de manera progresiva. Así, el lunes se apagará para siempre la televisión analógica en el municipio de Teo y en la zona de San Marcos.
Las cosas se quedarán así hasta el día 21 de enero, cuando se proceda a poner en marcha la maquinaria de la Televisión Digital Terrestre en Arzúa, Touro y Val do Dubra. Y tras otro pequeño descanso en el área técnica de Santiago -que abarca 43 municipios, entre ellos los del área de influencia de la capital de Galicia- el próximo día 1 de febrero dejará de haber señal analógica en los repetidores compostelanos, como el de monte Pedroso, y en la zona de Vedra. Será en ese momento cuando se dé por concluida la primera fase de un proceso que culminará el próximo mes de abril, con el abandono del sistema analógico en toda la comunidad.
El modo de proceder para dar la bienvenida a la TDT no es baladí. Y es que según explica Ignacio Otero, subdirector xeral de Planificación de Telecomunicacións, se ha establecido un encendido de fuera hacia dentro, puesto que cortar la señal analógica primero en Compostela afectaría a otros repetidores de fuera de la capital de Galicia, que se quedarían sin televisión.
Y para que todo esté preparado para mañana, las empresas instaladoras han trabajado sin descanso durante los últimos meses. Tras la primera frustración el pasado verano, -la primera fecha para el apagón que se había establecido y que fue necesario retrasar a causa de que no se cumplían los objetivos de igualdad entre la cobertura digital y la analógica y porque la población no estaba preparada para dar el paso- fue necesario licitar en el mes de agosto un plan especial para la TDT que permitiese instalar los emisores y reemisores de la señal que todavía faltaban.
Los trabajos comenzaron en octubre. Instaladores y gobiernos municipales colaboraron a la hora de dotar de equipamiento la zona, pero en ocasiones hubo pequeños retrasos. A veces, a causa del mal tiempo. Otras, a causa de que las infraestructuras proporcionadas por los concellos, como las casetas para salvaguardar los reemisores, no estaban listas.