«En su día, el mundo de la telefonía móvil se nos vino encima sin ninguna experiencia», dice Rosón
SANTIAGO
El mundo de la telefonía móvil ya no es un perfecto desconocido, como en los pasados años. La propia Mercedes Rosón reconoció que ya hay un cúmulo de experiencia en torno a este ámbito como para saber moverse de alguna forma por él. Eso no existía en el momento en el que se redactó el texto normativo, con Raxoi acuciado por los colectivos ciudadanos. Eso provocó, según explica la edila de Urbanismo, una redacción restrictiva en muchos aspectos que no se corresponde con la realidad.
La ordenanza fue aprobada en la etapa de Luis Toxo como responsable de la parcela urbanística. Las medidas restrictivas que ordena anular el Tribunal Superior de Xustiza fueron introducidas con calzador en la normativa para hacer frente a la inquietud ciudadana sobre los efectos para la salud de los sistemas de radiocomunicación. La alusión a la introducción con calzador obedece a que, tal como recogen los informes municipales sobre la sentencia del Tribunal Superior de Xustiza relativa a Vodafone, la secretaría del Ayuntamiento ya había prevenido a los munícipes sobre los párrafos conflictivos. Informó, entre otros aspectos, que el texto legal establecía «un marco máis restrictivo que o xa previsto polo o Estado para as emisións radioeléctricas». Esto es, vino a decir que el Concello ha querido ser más papista que el Papa y los tribunales le han dicho que se excedió en sus competencias. La regulación de la radiación electromagnética «xa ven recollida con notable detalle pola normativa do Estado», señala el informe.
«La telefonía móvil es imprescindible», subraya Rosón, quien aclara que los miedos de entonces se van esfumando: «Ahora está demostrado que no existen riesgos» y por tanto no ha lugar a las polémicas medidas limitativas. «No hay ningún informe técnico que confirme los miedos de muchos ciudadanos», asegura la concejala.