El asma infantil afecta cada vez más, pero disminuyen los casos que ingresan en el hospital

J. G.

SANTIAGO

Los casos de asma infantil han aumentado los últimos años en el área sanitaria de Santiago, donde se da la misma tendencia que en los países desarrollados. Hasta un 15% de los adolescentes se estima que pueden presentar este problema de salud, indica Rodrigo Cabana, de la unidad funcional de alergología y problemas respiratorios infantiles del complejo hospitalario de la ciudad. Sin embargo, agrega, cada vez son menos los que precisan de una cama hospitalaria para ingresar, y quienes lo hacen suelen superar la situación en un día, indica. El Día Mundial de la Alergia, que se conmemoró ayer, insistió en la necesidad de detectar y dar respuesta precoz al asma infantil.

Cabana, junto con Eladio Rodríguez, son los dos especialistas que se ocupan de esa unidad, en la que es asma es una de las principales causas de asistencia, aunque también se ocupan de otra patología. «Desde los años 70, en que comencé a prestar atención a pacientes pediátricos con asma, la demanda ha aumentado considerablemente. Pero también es más preciso el diagnóstico y tratamiento ambulatorio. Cada vez son menos los casos que requieren ingresos frecuentes. Con los tratamientos actuales se ha conseguido una importante mejora de la calidad de vida de estos pacientes, pueden hacer vida casi sin limitaciones e incluso actividad física», manifiesta.

La casi totalidad de pacientes infantiles que ingresan lo hacen a través de Urgencias pediátricas y suelen ser mayoritariamente lactantes y preescolares. Su dolencia presenta habitualmente un componente infeccioso «pues hay más de 300 virus que pueden producir infección respiratoria y facilitar el desajuste y descompensación de estos enfermos». Los ingresos por asma infantil en pediatría se suceden durante todo el año aunque «el grueso son en otoño e invierno. A lo largo de estos años he tratado miles de casos en Santiago».

Paralela a la obesidad

En el asma hay un componente genético que no tiene cura. Entre las hipótesis que se relacionan con este mal respiratorio está la obesidad, pues aumentan ambos problemas de forma paralela, indica Rodrigo Cabana. «En Santiago, la incidencia va a más, como ocurre en los países más desarrollados, pero cada vez hay una menor necesidad de ingresar». Asma, rinitis y disnea inducida por el ejercicio están entre las situaciones que más se tratan en esta consulta especializada del complejo hospitalario.