El BNG acusa al PP de hacer oposición a la ciudad y este habla de un gobierno sin rumbo y desganado
SANTIAGO
Asumiendo posibles desaciertos, aunque sin empañar la lista de «acertos», las portavoces de los grupos gobernantes coincidieron con la visión de la ciudad que expuso el alcalde y entraron en mayores detalles sobre las políticas de los últimos años, aunque no sin que la socialista Marta Álvarez-Santullano admitiese que el tráfico es uno de los grandes perjudicados, pero por la incidencia de un amplio paquete de obras, sobre las que el alcalde pidió paciencia a los compostelanos de cara al 2010.
Pero el BNG se prodigó además en sus críticas a la oposición. «Ao PP non lle gusta Santiago e a súa oposición estase convertendo nun minucioso e intenso traballo de oposición á cidade», le espetó Socorro García. La edila sostiene que «co intento de desvalorizar a este goberno», el PP «está desvalorizando Compostela, intentando crear falsas imaxes de caos, abandono, inactividade, retroceso e mesmo corrupción», además de «influír na Xunta para que o apoio que merece e lle corresponde a esta cidade diminúa cada día», porque «en Santiago, ademais da crise económica, padecemos a crise do cambio político desde que o PP accedeu de novo á Xunta». La nacionalista pidió a la oposición que «madure» y proclamó que pese a las «débedas pendentes» que todavía hay en la gestión municipal «a conta de resultados é positiva».
«Algunos confundieron esto con el debate del estado de la oposición», replicó Conde Roa, tras indicar que García había hecho «bien su papel» en su discurso como integrante «de un partido estalinista, una especie en vía de extinción». «Pero esto no nos va a despistar», añadió el popular, antes de entrar a cuestionar las políticas de un gobierno «sin rumbo y sin ganas de trabajar por la ciudad» y de preguntarse «quién expulsó a tantos compostelanos debido a la carestía de la ciudad por una política urbanística equivocada y por qué no llegamos a los 100.000 habitantes, lo que resta ingresos al municipio».