Las dos hijas desempeñarán un importante papel en el nuevo proyecto hostelero

La Voz

SANTIAGO

El Hotel Pazo de Altamira, cuyo edificio tuvo una «costosa recuperación», es un proyecto que, según Pepe Rumbo, se debe al «interés» y «acerto» de su mujer. Y aunque confiesa que su esposa es lo que más quiere en este mundo, el el hostelero no disimula su gran orgullo de padre al hablar de las dos hijas, las dos astillas que darán continuidad a la saga Rumbo-Bouso: Vanessa y Silvia. La primera se ha formado en cocina y administración y la segunda en administración y dirección de empresas hosteleras. Ellas desempeñarán un papel importante en el nuevo hotel.