Los menús adaptados para los alumnos celíacos se elaboran en una zona concreta de la cocina

La Voz

SANTIAGO

10 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Aunque el objetivo del servicio de comedores de Ames es que los niños con alergias e intolerancias alimenticias reciban un menú lo más parecido posible al de los demás, lo cierto es que alimentar a más de ochocientos pequeños todos los días, entre los que se encuentran estos 65 niños con intolerancias, obliga a elaborar hasta diez menús distintos.

En el caso de los pequeños que sufren celiaquía, los menús se elaboran en una zona específica de la cocina, un tipo de precauciones que incluso afecta a la ropa que visten las personas que trabajan en su elaboración. Para los casos más graves, el servicio de comedores mantiene una línea directa de contacto con las familias, que conocen de antemano qué van a comer sus hijos cada semana.

Otra de las medidas de prevención que toma la red de comedores de Ames en todos los casos de niños con alergias e intolerancias es que estos alimentos se elaboran en una misma cocina y posteriormente se trasladan a los distintos comedores en los que están inscritos los pequeños.

De forma complementaria, todos los escolares que acuden al comedor disponen de una agenda alimenticia en la que el personal adscrito al servicio anota todas las incidencias para que las familias sepan si los niños han tenido problemas algún día par tomar todos los alimentos o cualquier tipo de información que consideren adecuada para los padres.