La reforma de la rúa Raxoi sustituirá las escaleras de acceso a la plaza do Obradoiro

La Voz

SANTIAGO

Las rúas Raxoi y Trindade, en el entorno del Ayuntamiento, se reformarán entre finales de este año y principios del 2010, dentro del programa de inversiones en el casco histórico acordado entre la administración local y la Xunta. Serán dos actuaciones que no se prolongarán mucho en el tiempo, tres meses a lo sumo, pero que mudarán de forma importante la imagen de ambas calles, que recibirán el mismo trato que las rúas del área conocida como almendra del casco viejo. La chapacuña quedará para el recuerdo, pues será sustituida por losa de piedra en todo el ancho de la calzada, dado que se eliminarán las aceras, con lo que desaparecerá la actual demarcación entre la zona de paso peatonal y rodado.

Ese tratamiento responde a la intención del Concello de dejar esas calles, junto con Carretas, para el tráfico residencial, aunque la decisión no está tomada todavía. La propia concejala de Rehabilitación e Casco Histórico, la nacionalista Olga Pedreira, indicaba en la presentación de los proyectos que esa es una decisión que tendrá que adoptar el departamento de Tráfico, que también contempla ese tratamiento, aunque su responsable, la socialista Marta Álvarez-Santullano, que hoy mismo mantendrá una reunión para tratar el tema con los responsables de Casco Histórico, dice que de momento no se adoptará una decisión definitiva. Hay tiempo mientras no concluyan las obras, afirma, aunque la reforma a que se someterá Galeras y Salvadas próximamente podría condicionar cualquier decisión sobre Trindade y Carretas de momento.

La reforma de la rúa Raxoi afectará también a la conexión de esta calle con la plaza do Obradoiro. Las escaleras que marcan el tránsito entre ambos espacios desaparecerán, al menos tal y como se conocen ahora. Serán sustituidas por escalones más bajos y amplios, a modo de «escalirrampa», según el arquitecto y jefe del servicio de la Oficina de Rehabilitación, Javier Fernández, quien acompañó a Pedreira en la presentación de los proyectos. Originalmente esa conexión estaba en rampa. «As escaleiras son relativamente recentes», afirmó la edila, quien sostiene que con ese cambio será más fácil y cómodo salvar ese desnivel. Ese cambio obligará, en cualquier caso, a llevar el trazado de las escaleras hasta el final de la plataforma que conecta con el Obradoiro. Ahora estas terminan un poco antes.