Siete centros de investigación coordinados para conseguir un mayor impacto científico

La Voz

SANTIAGO

«Sin el capital humano con el que contamos nunca habríamos proyectado un centro de estas características». Así comenzó ayer la vicerrectora de Investigación e Innovación la presentación de los cinco centros singulares de investigación que se construirán entre este año y el próximo 2012, a los que hay que sumar el recién inaugurado Cibus, centrado en las investigaciones biológicas.

Uno de los más avanzados tanto constructivamente como en asignación de personal científico es el Cimus, el centro de Investigación en Medicina Molecular. Está previsto que las obras de construcción finalicen este mismo año, y dará cobijo a unos 250 investigadores, de los que el 60% ya han dado el sí quiero a investigar en estas instalaciones, que ocupan casi 6.350 metros cuadrados. «Esperamos que cuando abra sus puertas la ocupación roce el 70%», confío Alonso. El 30% restante se reserva para el futuro, puesto que todo apunta a que en próximos años se irán sumando más grupos investigadores.

Bastante avanzado está también el Centro de Investigación en Química Biolóxica, Ciqus, con capacidad para 220 investigadores que ejercerán su labor en un edificio de unos 5.900 metros cuadrados. Estará centrado en la investigación de nuevos biomateriales y biomoléculas, para lo que se han invertido casi 13 millones de euros en su construcción más algo más de 4 millones destinados a equipamiento.

Por su parte, el edificio Citev, que aún debe concretar un poco más sus líneas de investigación, se dedicará al desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas, como la identificación de dianas y biomarcadores, así como el desarrollo de fármacos personalizados, lo que se conoce como farmacogenómica. El programa espacial de edificio será desarrollado por el CSIC, que financiará su construcción, estimada en unos 10.000 metros cuadrados, para lo que invertirá cerca de 17,7 millones de euros.

A estos centros, que funcionarán de manera consorciada para que las investigaciones tengan mayor impacto, hay que sumar un centro dedicado a investigaciones en Física, el Cifus, del que se está redactando el anteproyecto, y el Citius, orientado a las TIC, en el que se invertirán 5 millones de euros.