Un perro para vencer lo imposible

SANTIAGO

Diecisiete personas con daño cerebral asistidas por la asociación Sarela realizan el corto «Danko», estrenado ayer, que muestra cómo rehabilitarse con esperanza

27 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Pocas veces 12 minutos representaron tanta vida, ilusión y esperanza. Ese es el tiempo que dura Danko , un cortometraje producido por la asociación de daño cerebral Sarela, diseñado y elaborado totalmente por 17 personas que reciben asistencia en su centro de día. Ayer se estrenó en la que fue la actividad central del Día do Dano Cerebral en la ciudad. Previamente, por la mañana, montaron una mesa informativa en el Hospital Clínico y otras celebraciones.

María José Pazos, usuaria del centro de día de Sarela, explica el argumento de Danko : relatan como un perro fue atropellado por un automóvil «quedó muy malito -explica- y lo llevaron al hospital, donde le dijeron que no tenía cura. Después acudió a Sarela, y allí sí que tuvo cura, pero a muy largo plazo».

Detrás de la historia de ese perro se ocultan otras historias de personas con nombre y apellidos que han tenido que enfrentar un proceso semejante. María José Pazos se recupera de daño cerebral tras haber padecido un ictus. Joaquín, un colega del centro de día, fue atropellado por un coche y trata de rehabilitarse.

El centro de día les ofrece actividades de lunes a viernes, con diversas opciones en las que la rehabilitación es el principal objetivo. Bajo la supervisión de varios especialistas se les da oportunidad de utilizar la piscina, jugar al golf, aprender informática, efectuar actividades con animales, o aprender el manejo del euro y acudir a comprar.

Todos los papeles

Desde hace 3 años colaboran con el Refugio de Animales, una experiencia especialmente positiva, de la que en ocasiones anteriores han mostrado resultados en la ciudad. El corto estrenado ayer es una muestra más. Ese perro es un ejemplo de cómo con el tiempo y constancia se puede vencer lo imposible.

Las 17 personas que acuden a rehabilitación al centro de Sarela no solo concibieron la idea, sino que actuaron en todos los papeles. Trabajaron 7 meses, todos los martes. En la asociación indican que es un trabajo modesto por los medios utilizados, pero enormemente ilusionante por la forma cómo se acometió su realización y por el resultado obtenido, y que ha supuesto una gran satisfacción para la comunidad de personas que apoyan y se implican en esta asociación.

Con medios privados y con apoyos particulares y de alguna institución, Sarela se ha planteado en los últimos años ofrecer a este colectivo de afectados servicios que no estaban en el catálogo de ninguna Administración; y servicios que son una necesidad para dar esperanza a las personas afectadas y a sus familias.

María José Pazos, Joaquín, Natalia, Ana, José Manuel, Eva y Mariló, siete usuarios del centro de día de Sarela, estuvieron horas antes, a mediodía, en una mesa informativa en el Hospital Clínico, acompañados de la terapeuta ocupacional Ana Ruiz.

En el vestíbulo del hospital distribuyeron materiales informativos y proyectaron un vídeo corporativo de Sarela. La asociación dispone de dos vehículos, uno adaptado, que facilita el transporte de quienes usan sus actividades.