La trabajadora social del programa, Marta Pintos, explicó que los acogedores no tienen que responder a un perfil concreto, por lo contrario «se precisan todo tipo», ya que las características de los menores son variadas. Pese a ello, la mayoría de las personas que se acercan son parejas de entre 35 y 45 años, que tienen hijos propios. En las familias acogedoras hay personas individuales, parejas de homosexuales; menores de 35 años, aunque son pocos; parejas sin hijos. A todos les une, en palabras de Pintos, las ganas «por ayudar de forma altruista a un niño». El perfil más difícil de encontrar es para acogida de bebés, ya que los acogedores tienen que estar dispuestos a recibir un niño sin previo aviso.
Entre los niños hay de todas las edades, pero sobre todo bebés y menores de 6 años. El año pasado, veinte recién nacidos fueron acogidos temporalmente en la provincia de A Coruña; y, en lo que va de año, ya hubo seis casos. Estos niños son entregados por un plazo máximo de un mes y, después son devueltos a su madre o dados en adopción.