José Núñez, de 87 años, recoge en un libro la evolución de la sociedad rural gallega desde sus vivencias en Visantoña
20 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La historia de Visantoña ilustra desde las páginas de un libro la evolución de la sociedad rural gallega. El mérito es de José Núñez, un vecino de esa parroquia del municipio de Santiso que ha contado, a lo largo de casi trescientas páginas, el pausado avance hacia el progreso de la Galicia interior, desde tiempos remotos hasta la actualidad. Fuentes documentales, experiencias propias, y vivencias de familiares y paisanos le han servido a este hombre de 87 años para alumbrar Historia dunha parroquia do interior rural galego.
«Esta historia representa, sen dúbida algunha, unha ollada local que ten a virtude de inserirse coherentemente no devir histórico da Galicia rural», se lee en la contraportada del libro de José Núñez. La obra ha sido publicada bajo el sello de Sotelo Blanco en calidad de finalista del Premio Vicente Risco 2007, y constituye una excepción porque nunca antes un libro distinguido con esa categoría por el galardón había salido al mercado editorial.
La obra aborda la historia de Galicia desde sus primeros pobladores, pero su principal valor reside en la radiografía que ofrece de la gente del campo desde una perspectiva social y antropológica. «É a vida que coñecín, a da Galicia pobre, a atrasada, a que tiven que sufrir», explica José Núñez, en alusión a los recuerdos que conserva de joven cuando en su Visantoña natal no existía ni luz eléctrica y sí angostos caminos de tierra que aislaban a su gente de lo más similar a lo que hoy podría considerarse civilización. «Ir a aprender un oficio como o de carpinteiro ou o de sastre a Melide era como hoxe ir a facer un máster aos Estados Unidos», compara José para hacerse entender.
Hijo de carpintero, José Núñez ingresó cuando contaba unos 20 años en la Guardia Civil «como medio para escapar da aldea, para non facelo á aventura coas maletas na man na busca de traballo», cuenta. Su experiencia vital en Manlleu, un municipio de la provincia de Barcelona que fue su primer destino dentro de la Benemérita, ha sido determinante en el análisis histórico que ofrece sobre la sociedad gallega del rural. «No que máis insisto, e mesmo critico, e no feito de que os labregos galegos non explotasen os escasos recursos cos que contaban para defenderse», afirma José, que no dude en atribuir el letargo en la evolución del campo gallego al carácter «individualista e conformista» de sus gentes.
«Aprendín a que hai que loitar máis polo propio dende a colectividade. O catalán andaba, non agardaba a que lle fixeran as cousas», añade, al hilo, José Núñez, que, en libro publicado por Sotelo Blanco se descubre como un minucioso observador y analista, que, además, supo retratar con palabras la evolución de una sociedad desde las experiencias que le ha tocado y ha querido vivir. «É no que me baso para criticar á miña xente», dice José con todo el cariño que les profesa por ser «un namorado da miña terra e un galego cen por cen», confiesa.