«Dejé a mi novia, el coche, la nómina... pero gané mucho más»

La Voz

SANTIAGO

20 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Desde su diócesis, Porro dice facilitar a los jóvenes su encuentro con Dios.

-¿Cuándo tuvo usted ese encuentro?

-Era profesor en Peleteiro. Había estudiado Historia y Geografía en Santiago y llevaba seis años dando clase. Tenía mi vida organizada, con mi trabajo, mi nómina, una medio novia... Pero participé en la jornada del 89 y en un momento en el que el Papa estaba hablando supe que Dios quería para mí que fuera sacerdote... Y diocesano, además. Me pareció una locura pero reflexioné y tomé la decisión.

-¿Dejó atrás muchas cosas?

-Hombre, dejé a mi novia, el coche, la nómina [se ríe]. Pero gané muchas más.

-¿Hay menos vocación actualmente?

-Hay mucho miedo al compromiso, la gente retarda muchas cosas. Pero en muchos ámbitos, no solo en la vocación sacerdotal, por ejemplo, en el matrimonio. Influyen muchas circunstancias.

-¿Somos más cobardes?

-Yo no diría cobardes, pero desde luego el ambiente no ayuda [se ríe]. Hay gente que lo pasa mal a la hora de plantearse su vida. Cuando le preguntas a un joven: «¿Para qué vives»? Se agobian, les da miedo plantearse eso. Pero también los mayores temen hacerse esas preguntas. Sí que es cierto que hoy en día vivimos un poco en la superficialidad, y eso no está ayudando a que la gente sea más feliz.