El Consorcio concierta con el COAG la atención técnica para el programa «Ter é manter»

SANTIAGO

El Consorcio ha concertado con el Colexio Oficial de Arquitectos de Galicia (COAG) la puesta en marcha de su nuevo programa de ayudas para contribuir a la mejora del patrimonio arquitectónico residencial del casco viejo. Ter é manter , la última iniciativa del organismo interadministrativo, pretende animar a los residentes del ámbito del Plan Especial de la Cidade Histórica a preocuparse del mantenimiento de sus edificios de forma sistemática, para no tener que llegar en el futuro a actuaciones rehabilitadoras de mayor trascendencia. El programa, cuya convocatoria se hará pública en próximos días, nace con una asignación económica de 200.000 euros y ayudas para los beneficiarios del 50% del coste de la ejecución de las obras de mantenimiento y otro 50% de los honorarios profesionales de los arquitectos.

Los interesados podrán contratar a los colegiados que deseen, pero el Consorcio puede facilitarles el acceso a uno. Ese precisamente es el objeto del convenio que el presidente del organismo interadministrativo, el alcalde Xosé Sánchez Bugallo, y el presidente del COAG, Celestino García Braña, suscribieron ayer. Según ese convenio, el Colexio de Arquitectos creará una bolsa de trabajo para diez arquitectos, que serán los que atiendan estos casos. Estas ayudas están dirigidas a edificios colectivos residenciales del casco viejo y «cun bo estado de habitabilidade e de uso», según el gerente del Consorcio, Xosé Manuel Villanueva. Porque de lo que se trata es de prestarle la atención precisa para que no entren en proceso de deterioro. El plan de mantenimiento para cada edificio se proyectará a doce años. Para participar en él habrá que hacer primero una inspección técnica previa sobre el estado de conservación, seguridad, estabilidad y consolidación estructural. Después se redactará el plan de mantenimiento, que identificará los trabajos ordinarios a realizar en ese plazo y su periodicidad, para que los propietarios procedan a contratar las obras, que comprenderán actuaciones sobre cubiertas, fachadas, galerías y carpintería de madera, así como sobre los elementos comunes interiores.

Según un estudio realizado por el Consorcio, en un edificio de planta baja y dos alturas y 120 metros cuadrados de planta, con tres vecinos, el coste de ese mantenimiento sería de 15 euros mensuales para cada propietario, una vez descontada la subvención. Este organismo ya realizó un plan piloto en el 2006 en el que habían participado 50 viviendas.

El objetivo ahora es que en los tres primeros años se sumen entre el 15 y el 20% de los inmuebles susceptibles de entrar en este programa, unos 500 edificios, según Xosé Manuel Villanueva. Aunque se trata de una iniciativa innovadora, el gerente del Consorcio cree que «hai a madurez para que a mensaxe da conservación calle».