Melide aprueba un préstamo de 1,3 millones para pagar todas las deudas acumuladas

La Voz

SANTIAGO

Melide acordó ayer en pleno extraordinario recurrir a un préstamo blando de 1,3 millones de euros con el fin de saldar las deudas a proveedores hasta el cierre del ejercicio del año pasado. Aunque esta decisión tuvo el voto en contra del PP, el edil de Facenda, Antonio Díaz, aseguró que «o Concello de Melide poderá pagar todas as facturas que ten pendentes de anos anteriores e que supoñen unha das principais preocupacións deste equipo de goberno, por ser o tecido empresarial e comercial de Melide o principal alicerce económico deste concello».

El edil melidense de Facenda, además, recordó que en el momento en que el actual gobierno bipartito asumió la alcaldía de Melide, en junio del 2007, existía una deuda en facturas de 1,8 millones de euros, la mayoría correspondientes al 2006, pero también del 2005 e incluso del 2004.

Antonio Díaz dijo que algunas de esas facturas -correspondientes a la etapa de gobierno local del PP- correspondían al suministro eléctrico y ascendían a 180.000 euros. También el nuevo gobierno de Melide tuvo que empezar a pagar a finales de su primer año de gestión los dos préstamos solicitados por el PP en 1999 y 2004 por un importe total de 1.051.000 euros, pues los populares «non amortizaron no seu mandato nin un so céntimo destes préstamos, aos que agora este goberno está facendo fronte».

El pleno también aprobó un plan de saneamiento financiero, con el informe favorable de Intervención. Este plan marcará las pautas para un sistema de control del gasto y corregirá los datos negativos que se vienen arrastrando en la hacienda local desde hace varios años.

El PP, en la oposición, acusa al gobierno de «levar ao Concello á bancarrota triplicando a débeda en so dous anos», según la ex alcaldesa y actual portavoz popular, Ánxeles Vázquez, quien ayer mismo proyectaba impugnar el pleno tras acusar a la alcaldesa, Socorro Cea, de «ignorar todas as normas de de funcionamento dos plenos para evitar o control da oposición». Vázquez tildó de «moi grave» que solo pudiese acceder a la documentación «sete minutos despois de comezado o pleno».