La falta de testigos dificulta identificar a un atracador que actuó en Palmeira

La Voz

SANTIAGO

El análisis de las imágenes grabadas por la cámara de seguridad de la sucursal del BBVA en Palmeira y el relato del empleado de la oficina constituyen, al menos por ahora, las únicas bases con las que pueden trabajar los agentes de la Policía Nacional de Ribeira para intentar identificar al hombre que atracó el banco, del que se llevó nueve mil euros.

Ninguna persona lo vio entrar ni salir y se desconoce si se marchó a pie o en coche y, además, iba perfectamente disfrazado.

El hombre llevaba una peluca rubia, gafas de sol que le tapaban prácticamente la cara y una chaqueta cuyo cuello le llegaba hasta la barbilla. Incluso, no se descarta que llegase a la puerta del banco sin taparse y que luego se colocase las prendas.

Diversas fuentes indicaron que es posible que se trate de un profesional que sepa perfectamente cómo actuar porque pasó completamente desapercibido, pese a que en la zona hay negocios y viviendas, y no actuó a la desesperada. Incluso el hecho de que aguardase a la apertura de la caja fuerte indica que estaba preparado para afrontar ese tipo de situación.

La elección de la sucursal tampoco parece casual. Se trata de una oficina pequeña a la que no suele acudir mucha gente y en la que solamente trabaja una persona, por lo que cualquier actuación resulta más sencilla de acometer que en un local en el que hay varios empleados.