El alcalde pide paciencia ante la preocupación en el Castiñeiriño por las expropiaciones

La Voz

SANTIAGO

El alcalde dijo comprender ayer la preocupación de los vecinos de los ámbitos de Pontepedriña, Castiñeiriño e incluso alguno de Santa Lucía ante la posibilidad del derribo de viviendas o galpones por las obras para la entrada del AVE en la ciudad. Sánchez Bugallo recordó que hay tres niveles de afectación posible para esas propiedades y apuntó que el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) tiene una «actitud de dar una solución razonable y positiva» a estas situaciones, aunque el regidor también admite que «o progreso tamén ten un prezo».

Bugallo espera que la obra esté terminada para el año 2012, con lo que la ciudad quedaría comunicada con Ourense por AVE. Entiende que para entonces podría estar también la conexión Coruña-Vigo, al margen de los plazos que finalmente fije el ministro de Fomento para la conexión de Galicia con la Meseta.