La Xunta ofreció a las familias no conflictivas un realojo en Conxo

La Voz

SANTIAGO

Durante los 22 años de conflicto social, los vecinos han escuchado numerosas promesas de solución. Una de las más recientes fue realizada a los que viven puerta con puerta y al que reside debajo del piso, con problemas para ser realojados en el barrio de Conxo. El vecino aseguró que no están dispuestos a abandonar sus viviendas y consideran que no son ellos los que tienen que irse.

Otra promesa más antigua fue la construcción de otro edificio en el mismo barrio de Almáciga, muy cerca del actual. En este caso, el solar puesto a disposición por el Concello no servía para construir, al tener en su subsuelo las tuberías de la red de agua general.

Los vecinos del número 28 aseguran que el problema no es solo de ellos, ya que «si nos vamos, si abandonamos, este bloque será un infierno, y mientras estamos aquí se puede ir controlando», pero aseguran que su marcha podría suponer la ocupación de todo el bloque y la aparición de un gueto. Reconocen que sus vecinos son también víctimas de un sistema que no realizó un trabajo de reeducación. «Era una familia nómada, que salió de una chabola, y nadie les enseñó a vivir en un piso».