Aunque en estos momentos nadie duda de que las líneas de transporte en la urbanización Os Tilos son todo un maná para cualquier empresa del ramo, fueron los propios vecinos de esta urbanización los que dieron todos los pasos necesarios para lograr un sistema de transporte con Santiago.
Así, en un primer momento plantearon a La Estradense, concesionaria de la línea que discurre por la C-841, que vertebra el municipio de Teo entre Os Tilos, Cacheiras y A Ramallosa, que prestase un servicio de transporte hasta Compostela.
Ante la negativa, fue la propia asociación de vecinos la que promovió una red de transporte propia, que en su momento de máximo desarrollo contaba con diecisiete servicios diarios, lo que obligó a fletar seis autobuses que circulaban bajo la fórmula de viajes privados discrecionales, con recorridos que abarcaban los principales centros educativos de Santiago, además de las instalaciones de la Xunta y los Hospitales. El coste de este servicio lo abonaron los propios usuarios.
Cuando este sistema llevaba dos años funcionando con una elevada afluencia de viajeros la empresa que cubría el transporte urbano de Santiago se interesó por extender sus servicios hasta Os Tilos, una comunidad que ve con gran recelo y preocupación todo el conflicto judicial surgido ante el peligro de que se produzca una merma en la calidad del servicio de transporte, algo que consideran irrenunciable.