Santiago corre el riesgo de perder una buena fuente de ingresos mientras Teo tendría que cofinanciar un servicio que también podría resultar más caro al usuario
30 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Las sucesivas sentencias que le dan la razón a La Estradense en el conflicto abierto con Tralusa por las líneas de transporte de viajeros que la segunda empresa mantiene con la urbanización de Os Tilos, (en el municipio de Teo a la altura del límite con el Concello de Santiago), pueden suponer un duro golpe en la línea de flotación del servicio de transporte urbano de Santiago, además de un varapalo económico en el Concello de Teo que también afectaría al bolsillo de los usuarios, que con los papeles en la mano corren el riesgo de tener que pagar más por un servicio de menor calidad.
Las últimas estadísticas de usuarios del transporte público compostelano, que datan del 2007, la línea entre Os Tilos y San Lázaro tuvo 1,24 millones de viajeros, solo superada por la que discurre entre el polígono del Tambre y el Hospital Clínico. Si a los 1,24 millones de registros se unen los 78.772 contabilizados para el servicio entre Os Tilos y los hospitales, las líneas con paradas en esta urbanización son las que más viajeros suman, contribuyendo en gran manera a equilibrar las cuentas de este servicio, que durante el ejercicio del 2007 sumó 7,5 millones de usuarios repartidos en diecisiete líneas.
Según los datos que baraja el Concello de Teo, en torno a la mitad de los viajeros de ambas líneas tienen como punto de origen y destino alguna de las paradas repartidas por esta urbanización, la más poblada del municipio, con cerca de cuatro mil habitantes.
Estos usuarios están abonando unas tarifas que oscilan entre los noventa céntimos del billete ordinario y los 55 céntimos que cuesta con un bono ordinario (el más demandado). Los precios se recortan aún más en el caso de los bonos escolares que establece Santiago, que recortan el precio del billete con bono a cuarenta céntimos.
Cincuenta paradas menos
En estos momentos, aunque la empresa que posee la concesión de uso de la comarcal de A Estrada señala que su intención es mantener el servicio al mismo coste para los usuarios y con una calidad similar, en estos momentos su oferta económica se ciñe al precio del billete del transporte metropolitano, que asciende a 67 céntimos, gracias en parte a la cofinanciación del servicio por parte del Concello de Teo, que podría tener que abonar más de 75.000 euros al año. En cuanto a la diferencia de precios, los usuarios podrían tener que abonar más de ochenta mil euros, con una media de 23 euros por año y habitante de la urbanización.
A esto se añade, según las estimaciones reconocidas por Anxo Rey, edil encargado del área de transportes de Teo, que en estos momentos Tralusa oferta 27 paradas en la línea entre Os Tilos y San Lázaro, frente a las ocho planteadas por La Estradense en su propuesta de reformulación del servicio. Una situación prácticamente idéntica se repite con la línea entre Os Tilos y los hospitales. En estos momentos, los usuarios tienen 53 paradas frente a las doce que oferta la empresa Donado Campos a través de La Estradense, empresa que también oferta el paso por la urbanización Os Tilos en otra de sus líneas del transporte metropolitano.
Aunque las diferentes características de los autobuses de ambas empresas (unos son vehículos de línea y otros urbanos) también preocupan al Concello, su mayor temor es el recorte de horarios que pone en peligro, por ejemplo, el acceso de los estudiantes al Campus Sur en horarios de tarde. Todos estos aspectos y unos cuantos más estarán en la agenda de la reunión que la próxima semana mantendrán representantes del Concello de Teo con la Dirección Xeral de Mobilidade para solucionar este conflicto.