El alcalde de Ames levanta la sesión plenaria por segunda vez consecutiva

E.A.R.

SANTIAGO

El pleno ordinario de Ames celebrado en la noche del jueves terminó de la misma forma que el debate del mes de abril: con la decisión del regidor, Carlos Fernández, de levantar la sesión antes de que hubiese terminado el pleno por discrepancias con los dos grupos de la oposición. El incidente en el debate de anteayer surgió cuando la sesión estaba a punto de concluir y los partidos habían aprobado por unanimidad el proyecto de dotación de saneamiento de aguas residuales en Portor y de abastecimiento de agua en la zona de Pontemaceira, en el límite con el municipio de Negreira.

Después de este acuerdo, Partido Popular y BNG sumaron sus votos y rechazaron la propuesta planteada por el gobierno local (que asume en minoría el PSOE) para la revisión extraordinaria del contrato del servicio de limpieza viaria y gestión del punto limpio. La pretensión inicial del Concello pasaba por incorporar tres nuevos equipos de limpieza, lo que supondría un coste añadido de cerca de ochenta mil euros, estableciendo así el pago anual por este servicio en 653.700 euros.

Según el BNG, no estaban claros los criterios seguidos para decidir el ámbito de actuación de los servicios de limpieza. Ante esta situación, los nacionalistas pidieron que el asunto quedase sobre la mesa. La propuesta no fue aceptada por el gobierno local, que decidió someter el asunto a debate. Finalmente, los dos partidos de la oposición rechazaron la propuesta.

El orden del día del pleno también incluía una solicitud formulada por el Partido Popular para la comparecencia de la edila de Facenda, Patricia Conde, que aceptó este envite, por lo que su intervención quedó prevista para la próxima sesión plenaria, a celebrar previsiblemente el próximo 25 de junio, fecha oficial que corresponde al debate ordinario de ese mes.

Precisamente el motivo que generó que el alcalde levantase la sesión fue de índole económica, aunque en relación a una propuesta del BNG, partido con el que los socialistas compartieron gobierno en el mandato inmediatamente anterior.

La iniciativa del Bloque era una moción de urgencia planteada al gobierno local para instarlo a que presentase las cuentas pendientes de los años 2000, 2006 y 2007. La moción no fue aceptada por el alcalde por considerar que existía un conflicto de competencias, ya que tal decisión no le correspondía al pleno. Xosé Fernández, edil nacionalista y ex primer teniente de alcalde con Carlos Fernández, insistió en que el asunto tenía que tratarse en el pleno. Y como no hubo acuerdo, el alcalde ejecutó su competencia para levantar la sesión plenaria, por lo que no hubo turno de ruegos y preguntas.

Una situación similar se dio en el pleno anterior cuando el edil popular Ramón Argibay estaba justificando el sentido de una votación. Entonces, el alcalde consideró que el edil vulneraba el espíritu de este trámite y también levantó el pleno.