La futura sede de Miami se sumará así a las que tiene en otros ocho países.
13 abr 2009 . Actualizado a las 12:40 h.La recesión económica mundial, que tiene en vilo a las grandes potencias, genera constantemente noticias que contribuyen a crear más desconfianza. Pero algunas empresas, sobre todo las de componente tecnológico, aguantan mejor las embestidas. Blusens, la firma santiaguesa de electrónica de consumo, no ha modificado su plan de internacionalización pese a la crisis y ultima ahora su desembarco en Estados Unidos. Con la apertura de una sede en Miami la empresa santiaguesa contará con presencia en nueve países. Blusens ya tiene filiales en China, Dubai, Malasia, México, Uruguay, Reino Unido, Portugal y Canadá.
El objetivo primero de la entrada en Estados Unidos es organizar toda la operativa y la logística tanto en Norteamérica como en Sudamérica, donde ya cuenta con presencia gracias a las sedes ubicadas en las ciudades de Toronto, Montevideo y México DF. «Miami es el lugar de referencia para cualquier compañía; es un centro logístico clave y donde hay muchos proveedores y firmas de distribución», explica Miguel Churruca, director de Márketing y Comunicación de Blusens.
La compañía gallega dedicada a la electrónica de consumo todavía no tiene previsto entrar comercialmente en Estados Unidos, aunque sí es un objetivo a medio y largo plazo. «Como mercado es una jungla, enorme; la sede primero nos posiciona allí para la operativa y la distribución, pero más adelante queremos vender; eso requiere tener mucho cuidado porque es tan grande como toda Europa: una demanda exigente y rápida que requiera estar preparados; por eso iniciaremos negociaciones con establecimientos y grandes superficies», explica Churruca.
Mientras gran parte de las empresas se lamentan de las dificultades para financiar sus expansiones, Blusens prosigue con su plan de internacionalización. Y esto se explica por la entrada de Manuel Jove en abril del 2008, lo que aportó el pulmón financiero para la estrategia de crecimiento en el extranjero. Inveravante, la corporación presidida por el empresario coruñés, se hizo el año pasado con el 47,5% de Blusens por 16 millones de euros. Aunque la crisis económica ha afectado a todos los sectores, desde la empresa santiaguesa matizan que los ciudadanos han recortado gastos de ocio, lo que ha aumentado el tiempo de estancia en el hogar. Según Blusens, esto ha hecho crecer la demanda de productos de entretenimiento en casa. El futuro apagón analógico también ha mantenido las ventas por la nueva Televisión Digital Terrestre.