Las plazas para visitar el Pórtico de la Gloria se agotaron en 10 días

SANTIAGO

Las nuevas fechas se conocerán en función de las indicaciones del equipo que trabaja en la restauración

10 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El Pórtico de la Gloria ha colgado el cartel de completo. Ayer, a las 14.00 horas, quedaba reservada la última plaza, por lo que entre los meses de abril y mayo habrán pasado por los andamios colocados en la nave central de la catedral compostelana casi 2.000 personas, que podrán acercarse como nunca al coro de ancianos, al pantocrátor o a los evangelistas.

Los menos raudos al hacer su reserva tendrán que aguardar a que el equipo que dirige la restauración de la joya del románico establezca cuándo y cómo se podrán continuar realizando las visitas, que según adelantaron los responsables de la recepción de los visitantes, seguirán hasta que terminen los trabajos de recuperación. «A continuación das visitas será segundo as previsións da dirección técnica de restauración», explicó ayer Victoria Romero. También hay que tener en cuenta cómo afecta el trasiego de visitantes a las condiciones ambientales y de vibración a las que está sometido el conjunto.

Por el momento, nadie quiere perderse una oportunidad única de observar el pórtico con una perspectiva diferente, sobre todo para los compostelanos, que han pasado cientos de veces bajo los arcos escondidos tras la fachada del Obradoiro. «Quedan abraiados e ao primeiro non saben onde mirar. As guías procuran dirixir a vista, porque no andamio estase moi pouco tempo, entre 5 e 8 minutos», aclara Victoria Romero. La visita, en total, dura alrededor de una hora.

Y una vez sobre la estructura metálica, lo más importante es fijarse en los pequeños detalles. «Sitúanse na zona central da pasarela, que ten forma de U e é un circuíto pechado, fronte ao tímpano central». Es entonces cuando es posible ver la profusión de detalles de las esculturas: en las llagas del pantocrátor o en los gestos de los 24 ancianos que afinan sus instrumentos. «Recomendamos que vaian máis aló da lectura iconográfica, que se fixen no que non se pode ver dende abaixo». Y una de las cosas que no se aprecian desde el suelo es la imperiosa necesidad de acometer una restauración completa del pórtico. «A percepción é moi distinta e a xente decátase da necesidade do proxecto», concluye Victoria Romero.