Este año los estudiantes de Derecho no serán los únicos que puedan optar a seguir sus clases en inglés. Este plan piloto también lo probarán los alumnos de la Escola Técnica Superior. En relación a esta nueva medida, que todavía está a prueba pero que se espera que con el paso de los años se convierta en algo habitual en las aulas santiaguesas, Máximo Plo, vicerrector de Oferta Docente y Espacio Europeo de Educación Superior, explica que «parece que en España dan pánico las lenguas, pero la cuestión es ponerse».
Esta opinión la comparten muchos de los estudiantes de Derecho, ya que reconocen que al conocer la noticia se «asustaron», pero en realidad la idea no les parece mal. Plo indica que en un futuro «habrá titulaciones que ofrezcan esta posibilidad», pero que por ahora la implantación se está llevando «de forma gradual por cuestiones económicas, principalmente». Y es que al permitir esta posibilidad los profesores deben impartir su asignatura en las dos lenguas, por lo tanto supone que deban doblar su trabajo.
Esta iniciativa promueve el aprendizaje del inglés para los alumnos de Santiago, de forma que puedan desenvolverse fuera de España sin problemas, pero de la misma forma, este plan permite que los alumnos extranjeros puedan seguir las clases en la Universidad de Santiago con mucha más facilidad. «La cuestión es que en esta Universidad es una de las que más alumnos Erasmus hay y, a pesar de que les ofrecemos un curso gratuito de formación tanto en castellano como en gallego, muchos de ellos tienen una formación baja, por eso siguen mejor las clases en inglés», comenta Plo.
La intención principal es facilitar la movilidad de estudiantes, tanto en una dirección como en la otra. Es decir, que los extranjeros elijan Santiago como destino para estudiar y que los alumnos santiagueses se vean preparados para ir a Europa.
Máximo Plo indica que dentro de unos años «lo habitual será que una vez que nos unifiquemos, la lengua franca esté presente en algunas asignaturas». En términos de comprensión oral, Plo afirma que los alumnos están preparados y que pueden seguir las clases. «El problema se presenta a la hora de hablar, pero en cuanto se lanzan no tienen problema», afirma.
Por otro lado, el vicerrector quiere aclarar que «no hay ninguna obligación para cursar las asignaturas en la lengua extranjera» y desmiente que los alumnos deberán tener en su currículo universitario un 10% de créditos en inglés.
Examen de nivel
Máximo Plo también explica que los estudiantes de las nuevas titulaciones deberán tener un nivel mínimo de inglés para poder ingresar en la Universidad. «Se va a exigir el nivel B1 para que los alumnos se puedan matricular», comenta. Esa es la base que deben tener los estudiantes cuando terminan el bachillerato, «y no es un nivel muy alto», dice.
Este curso, muchos alumnos tendrán la oportunidad de formar parte de esta experiencia piloto, que en un principio está pensada para «captar a alumnos de otras nacionalidades», pero que muchos de ellos ven como una oportunidad de «aprender inglés». Los estudiantes no se muestran en contra de la medida, pero consideran que no tienen el nivel necesario, aunque muchos de ellos dejan entrever que irán a la primera clase «para ver cómo es».