La entrada en vigor del Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) del Concello de Arzúa está en manos del gobierno local. Corresponde al equipo encabezado por el alcalde del BNG, Xaquín García Couso, impulsar el último trámite necesario para empezar a aplicar las normas que regirán el desarrollo urbanístico del municipio durante los próximos veinte años. Esto es, la publicación en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) del PXOM marcará su entrada en vigor toda vez que ya ha superado el visto bueno definitivo de la Consellería de Política Territorial.
La titular del departamento autonómico, María José Caride, firmó la orden dictada ayer por la Dirección Xeral de Urbanismo, resolviendo la aprobación definitiva del Plan Xeral de Arzúa, que, una vez se aplique, sustituirá unas normas subsidiarias del año 1988. La resolución, que tiene aún que publicarse en el Diario Oficial de Galicia (DOG), se realizó después de que el Concello introdujese en el planeamiento las modificaciones que le habían sido requeridas el pasado mes de mayo.
La resolución emitida entonces por la dirección xeral de Urbanismo condicionaba la aprobación definitiva del PXOM a recortar la previsión de crecimiento. Además, exigía adjuntar los informes de la Dirección Xeral de Patrimonio, dependiente de la Consellería de Cultura, y de la de Telecomunicaciones, del Ministerio de Industria. Resueltas las correcciones y obtenidos sendos informes, el Concello de Arzúa sometió a una segunda aprobación provisional el planeamiento, que ahora sí aprueba con carácter definitivo Urbanismo, concluyendo así un proceso que se inició hace cinco años con la redacción del documento.
El regidor arzuano no pudo esconder ayer su satisfacción al expresar que «é, sen dúbida, un dos momentos máis felices que un pode vivir como alcalde», afirmó Xaquín García, para añadir que «a aprobación dun documento deste calibre, que vai ser fundamental para o desenvolvemento urbanístico de Arzúa, converte o día de hoxe nun dos máis importantes dos últimos anos no noso concello». En esa idea ahondó el alcalde nacionalista al indicar que el Plan Xeral «é un documento de máxima importancia para o futuro de Arzúa, que sempre consideramos necesario a pesar das dificultades que supón a súa elaboración e sendo conscientes de que é imposible satisfacer a todo o mundo». Con todo, «estamos completamente satisfeitos, porque foron moitos meses de traballo continuo e incesante e porque dende o goberno sempre atendemos os intereses xerais de todos os veciños e veciñas», concluyó García Couso.
La valoración del gobierno de Arzúa era tan previsible como las reacciones de los tres grupos en la oposición municipal, que coinciden en recriminar la actuación del BNG durante el proceso. El portavoz municipal del PSdeG, Xabier Pintor, ha lamentado «que se pasara por alto unha nova exposición pública do Plan Xeral xa que as modificacións que se foron introducindo deixaron aos afectados indefensos», criticó. El edil socialista acusa al gobierno local de «facer o seu plan sen contar coas aportacións dos grupos da oposición e dos colectivos socias» y considera que el documento «é mellorable porque encorseta o desenvolvemento tanto do urbano como do rural», afirmó.
Desde el PP, Leyre Aldasoro también recriminó que no se hubiese expuesto de nuevo el documento «porque se introdujeron cambios sustanciales que crearon indefensión en los vecinos». La portavoz popular en el Concello de Arzúa recriminó a la Consellería de Política Territorial «no haber forzado» ese trámite y achacó la aprobación definitiva a la «conveniencia política de los dos partidos que gobiernan en la Xunta ante la proximidad de las elecciones autonómicas». Por su parte, la portavoz de la Agrupación Independiente de Arzúa (AIA), Regina Castro, afirmó que «non é o Plan Xeral que Arzúa precisa porque é partidista e non trata a todo os veciños por igual». Al hilo, la edil independiente añadió que «hai una porcentaxe moi elevada de poboación que está descontenta e iso é o que nos preocupa».