El Concello tiene previsto que, al instalar las áreas recreativas en el Campillo, también se colocará un cierre que impedirá el acceso de noche a la zona. Elvira Cienfuegos, responsable del departamento de Parques e Xardíns, recalcó que «o peche do Campillo non será unha medida antibotellón, non será unha medida disuasoria; a intención primeira é crear un espazo protexido para uso exclusivo infantil». Cienfuegos explicó que en el momento que se retiraron los sistemas de juegos anteriores, se buscó otro emplazamiento para una nueva instalación, «semellante á de Ramírez», en la zona, pero se llegó a la conclusión de que «este espazo reúne as mellores condicións».
Las condiciones a las que se refiere Cienfuegos son, principalmente, la proximidad con centros escolares, la cercanía con el Ensanche y las características del emplazamiento «que o converten nun espazo acolledor».
El vallado que se construirá será «sinxelo, formado por unha serie de barras verticais e que imitará as formas dun peche do século XIX». Asimismo, Elvira Cienfuegos explicó que el vallado ya existente y que está oculto entre los arbustos «precisa dunha restauración que tamén se levará a cabo».