El gobierno de Melide hizo ayer públicas las razones por las que decidieron restar seis plazas de la convocatoria para contratar al profesorado del conservatorio de música. BNG y PSOE desvelaron que los docentes que ocuparon esos puestos «nunca» impartieron clase. En lugar de desempeñar las funciones para las que habían sido contratados por el Concello trabajaban «únicamente» para la Orquesta Sinfónica de la localidad, de la que, por otro lado, son miembros.
El ejecutivo melidense considera «graves» los hechos, a tenor de que la Sinfónica no tiene vinculación alguna con el Ayuntamiento al pertenecer a una entidad privada como es la Asociación Cultural e Musical Melidá, de la que también forma parte la Banda de Música de Melide. Es por ello que el ejecutivo local afirma no entender que el Concello «contrate e pague con cargos públicos a persoas que traballan para unha asociación privada». Pendientes de concretar los cursos durante los que el Ayuntamiento contrató a los seis músicos como profesores y monitores para el conservatorio, los socios de gobierno apuntaron que, en el último año, sus salarios mensuales ocasionaron un gasto a las arcas municipales de 52.382 euros.
La situación la conocen los padres del alumnado del conservatorio, a los que el ejecutivo local convocó a una reunión para zanjar la polémica, de la que nacionalistas y socialistas responsabilizan a la dirección del centro por «facer crer á cidadanía que se eliminaban seis prazas de profesor e que, en consecuencia, non se impartirían determinadas materias no vindeiro curso».
Pese a haberse reducido el número de plazas, la presente convocatoria para la contratación del profesorado del conservatorio de grado medio es la más concurrida de todos los años. Las pruebas de selección de personal se iniciaron con la participación de 53 músicos que aspiran a 11 plazas de profesor. En cursos pasados, la oferta era de 17 puestos: 13 de profesor y 4 de monitor. Según el gobierno, las pasadas convocatorias han sido cuestionadas por los departamentos municipales de Intervención y Secretaría, al llamar la atención que «siempre» se presentasen tantos aspirantes como número de plazas se ofertaban y que se ofreciesen salarios diferentes por iguales funciones.