Los comuneros de la parroquia lousamiana de A Fiosa aseguran que la empresa que ha adquirido las minas de San Finx para extraer wolframio está invadiendo un monte que es de su propiedad sin pedir permiso. Entre otras cosas, los operarios de Incremento Inversiones habrían cortado el acceso a estos terrenos mediante un portalón metálico.
«Non só nos impiden o paso a nós. Dentro dos nosos montes hai leiras privadas e incluso unha casa», aseguran los comuneros, que han visto con impotencia como durante los últimos meses la empresa ha arrancado «arredor de 50 toneladas de árbores», que después, según cuentan, enterraron en el mismo lugar.
Además, los trabajadores que están adecentando las minas de San Finx para que empiecen a funcionar, según las últimas previsiones, antes de que termine octubre, han cortado uno de los caminos por los que los comuneros metían la maquinaria hacia el monte. Todo para construir un canal de agua. Ahora, para seguir esa pista hay que superar un desnivel de cerca de un metro.
Ante lo que consideran un atropello en toda regla, los comuneros han acudido a los tribunales para reclamar lo que, en un principio, les pertenece.