«En los 17 años que Brétema estuvo abierta vi a muchos jóvenes crecer»

A. R.

SANTIAGO

La juguetería Brétema quema los últimos cartuchos antes de que a principios de septiembre cuelgue el cartel de cierre definitivo. Desde el año 91, los amantes de las maquetas, de las cometas y de los coches eléctricos tenían en esta tienda regentada por Puri Gil un lugar en el que encontrar todo el material que necesitaban para sus aficiones.

-¿Cuáles son los motivos que hacen que Brétema cierre sus puertas?

-Por circunstancias personales, dejo esto. Comencé a trabajar muy joven y quiero tener tiempo para mí. No tiene que ver con las circunstancias económicas. El bajón se notó en el último año, pero en todo este tiempo ya viví dos bajones. La vida de un comercio es un sube y baja.

-¿Echará de menos este negocio?

-Sí, la verdad es que sí. Me quedo de estos años con las sensaciones, con el ambiente de esta tienda. He visto crecer a muchos jóvenes en estos 17 años. De muchos me acuerdo cuando venían por aquí de pequeños, cuando aún estaban en el Peleteiro. Ahora pasan por aquí a saludar con una carrera ya terminada. Y el trato con la gente, ayudarles con las dudas, compartir aficiones... Eso lo voy a echar de menos.

-¿Tiene predilección por alguno de los productos que ofrece Brétema?

-No tengo productos favoritos ni odio a ninguno. Comencé porque me gustaban las maquetas, los puzles, las cometas. Yo probé todo lo que tenemos en la tienda.