Un médico extirpa a una joven el ovario derecho cuando estaba programado sacarle el izquierdo
SANTIAGO
El Consello Consultivo insta al Clínico a indemnizar con 28.820 euros a la afectada
18 jul 2008 . Actualizado a las 11:07 h.Entró en quirófano para que le extirpasen su ovario izquierdo, salió de allí sin el derecho y no se enteró del cambio de planes hasta cuatro días más tarde. Le ocurrió a una mujer de 22 años con iniciales S.?M.?G., a quien la Administración acaba de reconocer que merece una compensación económica. Sucedió en el Clínico hace ahora dos años, si bien el caso no trascendió hasta ayer, gracias a la publicación de un dictamen sobre este asunto emitido por el Consello Consultivo, un gabinete técnico jurídico independiente que, entre otras competencias, vela por la legalidad de las disposiciones y actos de la Xunta.
Tras un proceso deliberativo con ponencia de la hermana del fiscal general del Estado, María Teresa Conde-Pumpido, el citado ente aprobó, con fecha del 23 de abril del 2008 y por unanimidad, una resolución que exhorta al Servizo Galego de Saúde (Sergas) a rectificar su postura inicial de no resarcir a la paciente. Al contrario, lo insta a indemnizarla con 28.820,25 euros, a pesar de que ella había exigido el cobro de 311.000, una suma, a su entender, acorde con aquella «amputación» que le había originado «claro perjuicio».
En su escrito, los consejeros aducen: «Temos que considerar como factor relevante o carácter desproporcionado do mal padecido pola reclamante, que non recibiu satisfactoria explicación polos servizos médicos implicados». «Consecuencia da asistencia prestada a S.?M.?G., se lle causou un dano antixurídico que non estaba obrigada a soportar», concluyen.
El origen de la polémica se remonta al 24 de julio del 2006, cuando la joven, aquejada de dolores abdominales, acudió a las urgencias del hospital santiagués, donde le detectaron un pequeño quiste en el anexo uterino izquierdo. Dado que las molestias no remitían, regresó justo una semana después. Entonces, el ecógrafo permitió a los doctores apreciar que la membrana descubierta siete días atrás había aumentado hasta alcanzar un tamaño de 45 por 28 milímetros. Asimismo, observaron inflamación en ambos extremos de las trompas de Falopio, de 74 por 67 en aquel que le dolía a la enferma y de 59 por 31 en el otro.
Optaron por intervenirla rápido, no sin antes lograr su consentimiento por escrito para retirar el quiste, «con la posibilidad de perder el ovario izquierdo», relató ella. Durante la operación, el cirujano, de acuerdo con su testimonio, corroboró un anormal ensanchamiento tanto del genital que estaba previsto extraer (10 centímetros) como del opuesto (7). «Ante los hallazgos, se optó por [sacar] el derecho, por las dificultades técnicas de extirpar el izquierdo», alegó el Sergas a través de un dosier. El Consello Consultivo cree injustificada dicha decisión, cuyas consecuencias la mujer, según sostiene, paga hoy aún.