El Concello altera tras dos años en vigor una ordenanza en cuya elaboración invirtió hasta seis

La Voz

SANTIAGO

Aprobada por el pleno de la corporación el 30 de marzo del 2006 y vigente desde el 6 de junio de aquel ejercicio, la ordenanza que regula la instalación de antenas había entrado en la cocina del gobierno local en el 2000, a instancias de vecinos de A Almáciga. Por lo tanto, el ejecutivo municipal va a tardar apenas dos años en modificar un texto en cuya elaboración invirtió seis. El gabinete de Sánchez Bugallo planea ejecutar los cambios este verano, anunció ayer Rosón, aunque la ordenanza ya comenzó a morir al poco de nacer, hace dos Navidades, cuando el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia anuló su artículo 2.2, que impone serias restricciones a la colocación de estaciones de telefonía en zonas «sensibles»: junto a escuelas, hospitales, parques...

«En su día -arguyó la edila de Urbanismo- se generó en torno a este tema mucha alarma que hoy sabemos infundada, de ahí que busquemos variar la ordenanza, por coherencia, para eliminar los obstáculos que impiden a las compañías desplegar su red y dar una cobertura normalizada». Y apostilló: «Lo lógico es que en el futuro haya más antenas y más pequeñas, para prestar en todos lados los avances tecnológicos que se van introduciendo».