La licenciatura cumple 50 años en Santiago y será una de las primeras carreras de la USC adaptadas a Europa; el decano dice que siempre hubo muchas mujeres
11 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Matemáticas cumple cincuenta años. El decano de la facultad, Juan Viaño (Sergude, Boqueixón, 1955), y su equipo preparan con mucha ilusión y con mucho orden -son matemáticos- los actos para celebrar ese aniversario. Los estudios cumplen medio siglo de vida y la facultad como tal, treinta años. El doble aniversario coincide cuando la carrera está a punto de convertirse, junto con Políticas, en la primera de la Universidad de Santiago en adaptarse al plan Bolonia.
-Buscan a antiguos alumnos de toda España para que vengan a celebrar su aniversario.
-Queríamos hacer un acto con representación de todas las promociones. Será una confraternización para que se reencuentren antiguos alumnos. La madrina será la primera doctora de esta facultad y profesora en la primera promoción, Antonia Ferrín Moreiras. De aquí han salido más de 2.500 licenciados en 50 promociones.
-Pero la celebración no es solo ese día.
-No. Hay una comisión que está trabajando desde hace unos meses. Tenemos la actividad Mate Todo Todo Mate , dirigida al público en general, con malabares matemáticos, cine matemático, conferencias... Hay una exposición retrospectiva que se inaugura el 20 de mayo. Tiene una sección histórica sobre las matemáticas en la USC, otra sobre los fondos bibliográficos y otra sobre la evolución de la metodología docente de las matemáticas en la enseñanza media. Queremos homenajear a los matemáticos gallegos más insignes dándoles su nombre aulas de la facultad: Ramón María Aller, Enrique Vidal Abascal, Eduardo García Rodeja...
-Son 50 años de historia.
-Sí. Se ha pasado por varios planes de estudio: del 57, del 66, del 73 y la modificación del 92, que ha llegado a nuestros días. Estuvimos en el edificio de la antigua Facultad de Ciencias (ahora Químicas) hasta 1983, en que nos vinimos aquí. La facultad se creó en 1977. Hemos vivido épocas de una gran masificación, como toda la Universidad. A mediados de los 90 entraban más de 200 alumnos en primero y había cerca de 1.500 alumnos matriculados en total. El número de alumnos descendió muchísimo, hasta entrar apenas 50 en el 2001-2002. Ahora nos hemos recuperado y tenemos una entrada de 70 alumnos cada año. Paradójicamente, en esta facultad siempre ha habido muchas mujeres, desde las primeras promociones. Hoy el porcentaje supera al de hombres. Es un 60%-40%. Yo espero que la entrada del nuevo Grado de Matemáticas, adaptado a Europa (seremos la primera facultad de España), sea un revulsivo.
-En la memoria de ese grado prevén 120 alumnos en primero dentro de tres años.
-Nosotros hemos hecho una proyección. Las perspectivas de las salidas laborales de nuestros estudiantes son muy buenas. Todos los matemáticos se emplean, son muy demandados en sectores que antes eran impensables: la banca, informática, laboratorios de investigación de todo tipo, controladores aéreas, simulación numérica... Hay todo un abanico de posibilidades, aparte de la docencia, que era la salida tradicional de los matemáticas hasta hace diez años. En este momento, el 55% de los licenciados no se emplean en la docencia.
-¿Es una carrera nueva?
-
Sí. Hay un núcleo de conocimientos de Matemáticas que no se pueden cambiar. Pero se reduce a cuatro años, por lo tanto, es necesario podar lo que se estaba dando en la licenciatura. El objetivo no es tanto preparar para entrar en un grupo de investigación, sino preparar para acceder al mercado laboral con unas ciertas garantías o bien para continuar estudios. También se cambia la metodología, mucho más práctica, más de saber hacer que de conocer.