En el 2007 recibieron asistencia 60 maltratadores y 200 mujeres

SANTIAGO

Los programas especializados en violencia de género del Colexio Oficial de Psicólogos de Galicia ofrecieron asistencia el año pasado a 200 mujeres y a sus hijos que sufrieron malos tratos en el hogar, y a 60 varones responsables de los daños físicos o emocionales ocasionados a las personas con las que convivían. El dato lo facilitó ayer la corporación profesional, con motivo de la celebración de una actividad formativa sobre modelos de intervención en estos casos, a la que asistieron unos 30 especialistas.

Concepción Fernández, Concepción Pazo Ferreiro y Manuel Lopo resaltan que la demanda que les llega, a través de los convenios oficiales que tienen suscritos con el Servizo Galego de Igualdade de la Vicepresidencia de la Xunta, son los casos más urgentes. El Colexio Oficial dispone de 65 terapeutas para atender a las mujeres y sus hijos, una prestación que iniciaron en el 2004. El año pasado los casos que recibieron se redujeron en unos 40 respecto al 2006.

Desde el 2001 asisten a varones con problemas de control de violencia de género, y hay 18 psicoterapeutas disponibles para atenderles. Las peticiones de ayuda han crecido considerablemente el último año: se ha multiplicado por 12 si se tienen en cuenta los 5 atendidos en el primer ejercicio, y casi se triplicaron respecto a los 21 casos del 2002 o los 24 del 2005.

Experiencia de años

Concepción Fernández, vocal de la Xunta de Goberno del colegio profesional, en el que coordina la Comisión Intersectorial de Xénero, explica que la intervención de los psicólogos en este ámbito tiene una experiencia de muchos años.

Hay profesionales con dos décadas de atención a esta casuística de violencia de género, aunque los convenios para asistencia con apoyo del gobierno gallego sean más recientes.

Más psicólogas

Predominan las psicólogas, sobre todo las que ejercen en centros de información a mujeres o en casas de acogida, que son las vías de entrada de la mayoría de los casos que se denuncian o trascienden.

«Alén da información e do acompañamento xurídico, é necesario que as mulleres víctimas desta violencia teñan asistencia no aspecto máis psicolóxico e emocional para axudar a que podan ter un proxecto de vida autónoma. A participación de profesionais da psicoloxía neste campo é básico, non se poden substituír», afirma Fernández.

Manuel Lopo, que coordina el programa de atención psicológica a las mujeres víctimas de violencia doméstica, sostiene que «o que se lles pide ás mulleres é que sexan auténtica heroínas, porque hai que ter moito valor para dar o paso á frente e denunciar esta violencia, xa que os recursos e a protección que se lles ofrecen son insuficientes».

Lopo explica que la asistencia psicológica suele demorarse una media 8 a 9 meses y un mínimo de diez sesiones, aunque en caso de ser necesario se prolongan. Sobre todo se trata de prestar asesoramiento para el momento del juicio, especialmente delicado, afirma. «Cada vez afloran máis casos, cando antes era un asunto de gran invisibilidade», indica.

En el caso de los varones maltratadores, deben comprometerse a seguir un programa psicoeducativo en el que se abordan las áreas comportamental, cognitiva, afectiva y relacional en una media de 10 a 15 sesiones.