Asegura que los alemanes son los más activos y curiosos, y reconoce que las líneas de bajo coste han sido absolutamente clave en el turismo internacional
27 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.En su caso no se cumple el dicho de en casa de herrero, cuchillo de palo . Turista de profesión y vocación, Gaztelumendi confía en llegar pronto a nuevos nichos de mercado, como el norte de Europa.
-¿Cómo afronta el Xacobeo 2010?
-Estamos trabajando no tanto en la promoción del turismo en el año santo, que somos conscientes de que va a ser un año de gran éxito desde el punto de vista de la afluencia de visitantes, sino en la gestión con carácter global del turismo. No solo que venga mucha gente en el 2010, sino que seamos capaces como destino turístico de gestionar la afluencia de visitantes. Es decir, que la ciudad esté preparada para recibir en condiciones a la gente, y que la gente se vaya de Santiago con un nivel de satisfacción del servicio suficientemente razonable. Se trata de diversificar la oferta, ampliar el espacio físico que los visitantes ocupan durante su visita a Santiago, y tratar de que la visita sea una visita de calidad.
-Se habla de alcanzar diez millones de turistas en Galicia, y el 80% pasan por Santiago...
-Eso da mucho miedo, ocho millones. No sé si una ciudad histórica como Santiago es capaz de asumir de forma razonable una cantidad de gente tan importante. Pero nuestro objetivo es recibir a todos los visitantes a los que seamos capaces de dar un servicio de calidad. No estamos tan preocupados por la cuestión cuantitativa como por la cualitativa. Creo que ese es el argumento que está guiando nuestra acción en los próximos años.
-¿En qué rutas alternativas se está trabajando?
-Estamos trabajando en analizar los flujos de visitantes y el uso que se hace de la catedral. En primer lugar es un templo religioso, pero además es un espacio que se visita por motivos turísticos. Estamos trazando un proyecto que consiga gestionar esos dos flujos de visitantes. Gestionarlos para que el objetivo principal que tiene el templo, el elemento religioso, no pierda autenticidad. Mala cosa para Santiago que la visita a la catedral fuera banalizada. En cuanto a la diversificación, precisamente una de las cuestiones que consideramos que es vital para desconcentrar una buena parte de los visitantes de Santiago del conjunto catedralicio es generar rutas alternativas.
-¿Ya se han creado?
-Hay una ruta alternativa a la tradicional que trata de poner en valor todos los espacios verdes y jardines de la ciudad, la de San Domingos de Bonaval; una ruta de iglesias y de conventos de clausura y estamos tratando de poner en valor elementos como la arquitectura contemporánea. Uno de los elementos más significativos de Santiago es que la acumulación de patrimonio cultural no se agotó en el siglo XVIII, porque la nueva arquitectura que se está realizando contribuye a incrementar el patrimonio. Otra ruta que empezó en el 2007 es un tour gastronómico, que precisamente para nada se acerca al Obradoiro, sino al gran referente en el ámbito enogastronómico que es la plaza de Abastos.
-Recomiende dos rincones aún no explotados.
-Hay dos que para mí son muy especiales. Dos parques en los que se combina patrimonio histórico, arquitectura contemporánea y jardín. San Domingos de Bonaval, que creo que solo con ese espacio ya se podría construir un destino turístico, y otro el jardín de Vista Alegre, donde esta la Casa de Europa y la Escuela de Altos Estudios Musicales. Así como San Domingos, por el hecho de haber sido un antiguo cementerio, tiene un punto inquietante de jardín romántico que me parece increíble, el otro me parece un espacio lleno de luz, abierto y fantástico.
-¿Santiago necesita más plazas hoteleras?
-Creo que son suficientes y están en condiciones de desarrollar una política turística razonable y viable para el futuro. No solo son suficientes, sino que hay que reconocer la calidad de la planta hotelera. Contamos con plazas suficientes para afrontar los retos, incluido el del 2010.
-¿Qué turistas son los más activos?
-Los alemanes, es el turista mas importante desde el punto de vista internacional, y es muy activo. Todo esto desde los últimos dos años a través de las compañías aéreas de bajo coste, que han hecho que crezca mucho el turismo internacional. Los alemanes son interesados, curiosos y los que más utilizan servicios complementarios y hacen excursiones para conocer otros recursos de la comunidad.