Los técnicos aún no saben qué intoxicó a los gatos y al perro muertos en Almáciga

SANTIAGO

Los técnicos de Medio Ambiente siguen sin tener claro cuál es el foco de la intoxicación de varios gatos y, al menos, un perro en el barrio de Almáciga. Por ahora, los servicios de Medio Ambiente tienen descartado que las bolas con forma de caramelos localizadas hace unos días en el entorno del parque de Almáciga sean los causantes de la muerte de cuatro o cinco gatos y un caniche.

La concejala de Medio Ambiente, Elvira Cienfuegos, indicó que se siguen realizando pesquisas para intentar localizar el foco, que intuyen podría estar en el propio barrio. Lo que está totalmente descartado es la implicación directa del departamento de Parques e Xardíns, ya que no se utiliza ningún producto tóxico en las zonas verdes de Santiago. La edila aseguró que el responsable del departamento le explicó que, hace mucho tiempo, se utilizaba un producto que podía ser tóxico siempre que se comiera una gran extensión de césped (una hectárea), pero en la actualidad ni siquiera se emplea este químico.

Tampoco se trataría de un veneno empleado para erradicar ratas, ya que la concejala confirmó que no hay en marcha ninguna campaña de desratización en la zona; y, por otro lado, el veneno utilizado se coloca en las alcantarillas, nunca en los parques. Por otro parte, el producto empleado en las campañas para matar ratas provoca hemorragias internas a los animales, cuestión que no coincide con los síntomas descritos en los gatos y en el perro envenenado en Almáciga.

La concejala de Medio Ambiente indicó que todo apunta a que se trata de un producto, posiblemente un raticida o un fertilizante, que pudo ser utilizado en alguna huerta del entorno del parque de Almáciga sin ánimo de hacer daño. En este sentido, la edila pidió a los dueños de mascotas que extremen la vigilancia. Apuntó que hay productos efectivos en el mercado para eliminar ratas o las malas hierbas que nacen en las huertas que no son tóxicos.

La voz de alarma

Una vecina del barrio, voluntaria en el Refugio de Animales y miembro de la Asociación Abeiro, fue la encargada de dar la voz de alarma en el barrio. Lo hizo el pasado fin de semana, cuando encontró en su huerta un gato con síntomas de intoxicación. Esta mujer llevó al gato al veterinario de San Roque, que consiguió evitarle la muerte, después de ponerle un tratamiento a base de tranquilizantes, relajantes musculares y suero. Esta vecina indicó que colocó setenta carteles en la zona más próxima al parque y en la rúa Teo, donde hay numerosas huertas, con la intención de alertar a los propietarios de perros y gatos.

Esta mujer indicó que el envenenamiento de estos días no es aislado. Ya, en ocasiones anteriores, se encontraron otros gatos con síntomas de intoxicación.

Con la voz de alarma no se pretendía acusar a nadie, ya que se considera que podría ser que la persona que empleó el pesticida tampoco sepa las consecuencias de su acción. La vecina de Almáciga indicó que al parque y a las huertas abiertas van muchos niños, por lo que supone un riesgo también para ellos.

El veterinario de la clínica de San Roque, que atendió a uno de los gatos intoxicado al que le salvó la vida, indicó que podría tratarse de Crimidina o de otro producto utilizado para matar caracoles o babosas.