Raxoi encargará el estudio de un «minimetro» complicado

La Voz

SANTIAGO

La experiencia europea está detrás de otra de las iniciativas que va a reflejar en su agenda el gobierno local: la implantación del minimetro en Compostela. Si el uso masivo de la bicicleta no es una tarea nada fácil, el tren ligero puede entrañar aun más complicaciones. No obstante, Raxoi dijo ayer que quería verificar su posible viabilidad en Compostela.

En la ciudad italiana de Perugia visitó las obras del minimetro que enlazará la periferia con el caso urbano y Bugallo piensa que puede ser una posibilidad para la capital gallega.

En ese sentido, anunció que el año próximo encargará un estudio técnico para obtener unas conclusiones sobre el proyecto, con la mente fija en «unha solución razoable, a un prezo razoable».

Perugia ya puede dar, en cierta forma, un punto de partida económico. El minimetr o de aquella ciudad representa 95 millones de euros. Y se trata de una sola línea. El kilómetro cuesta la nada despreciable cifra de 31 millones.

Es decir, los gobernantes compostelanos tendrán que vencer este serio obstáculo financiero, pero por partida triple. La ciudad no necesita una línea de metro ligero, sino tres al menos para hacer frente a los desplazamientos a Milladoiro, Os Tilos y Bertamiráns, entre otros puntos. Los 95 millones se convertirán 285, y son palabras mayores para Compostela. El estudio que encargará el alcalde aclarará estos conceptos.