El BNG registró una pregunta en el Parlamento gallego para conocer la actuación de la Consellería de Medio Ambiente ante el vertido que semanas atrás afectó al río Catasol, en Melide. La diputada autonómica Ana Pontón presentó la interpelación, en la que insta a aclarar si se ha abierto algún procedimiento sancionador por los hechos, que causaron la mortandad de miles de truchas. Al respecto, Pontón destacó la importancia de «actuar con rapidez e axilidade á hora de realizar as investigacións precisas que consigan determinar a orixe do vertido e, polo tanto, que estos feitos non fiquen impunes».
En el escrito, el grupo parlamentario nacionalista pregunta por el momento en el que tuvo constancia del vertido la Consellería de Medio Ambiente, de la que también requieren conocer las actuaciones que programó para proceder a la retirada de la fauna piscícola afectada por el residuo contaminante, así como para investigar lo sucedido. El BNG también preguntó por la sanción que se le podría imponer al responsable del vertido y por la repercusión del mismo en la calidad de las aguas del río afectado.
La afección causada en el río Catasol por el vertido trascendió el pasado día 12. Entonces, la Asociación de Troiteiros Río Furelos dio aviso de lo sucedido al Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona), que desplazó a Melide una patrulla que comprobó que se trataba de un vertido de purín procedente de una granja de cerdos situada en la parroquia de San Salvador. La explotación se encuentra a unos cien metros del cauce fluvial, que quedó afectado en un tramo de diez kilómetros desde ese punto hasta su desembocadura en el río Furelos, principal coto de pesca de la comarca melidense.
Los días que sucedieron a la aparición del vertido se dedicaron a la retirada de la fauna afectada, tarea que impulsó la Asociación de Troiteiros. Con el apoyo de la guardería de Medio Ambiente, se contabilizaron más de 3.000 truchas muertas.