santiago | El grupo popular expuso ayer la propuesta de creación de un área de servicio acondicionada y con las infraestructuras necesarias para el emplazamiento de las autocaravanas que llegan a Santiago. El planteamiento del PP mira de reojo hacia otras ciudades y municipios españoles con instalaciones de este tipo, y «perfectamente aplicable» en Compostela.
La ausencia de una solución como la indicada ha venido creando, a juicio del PP, polémicas y enfrentamientos en Santiago en los últimos veranos. «Nos parece increíble que a estas alturas el gobierno local no tenga arreglado este problema», señala Amelia González.
La construcción de un área de servicio no tiene por qué suponer una competencia desleal hacia los cámpings, según González. Para ello propone que el Ayuntamiento tenga en cuenta a los propietarios de dichos alojamientos para que puedan optar a la concesión del servicio.
Menciona la edila casos como el de Lugo, que tiene un plan de excelencia turística y ha creado el área de servicio. Santiago también tiene ese plan «pero se olvidó de este pequeño detalle».
El gobierno local no tiene programada ninguna área de esta índole. Marta Álvarez-Santullano puso de manifiesto que la localización apropiada para las autocaravanas es el cámping. El PP replica que otras ciudades españolas con cámpings se han dotado de áreas de servicio. «Ello no tiene por qué ir contra otros negocios», señala Amelia González, quien agrega que en Compostela las autocaravanas están acampando fuera de los cámpings. A su juicio, que Raxoi quiera resolver el problema es cuestión de «voluntad».
Cree que hay espacios adecuados en Compostela para albergar un área de autocaravanas, con sus correspondientes servicios, y pone como ejemplo zonas como San Lázaro o Salgueiriños.
El Partido Popular cree que no pueden obviarse este tipo de vehículos turísticos, y apela al pronunciamiento legal del Parlamento gallego (abril del 2006) de «apoio ó turismo itinerante de autocaravanas».
Le parece bien a Amelia González que la policía municipal vigile la proliferación de las caravanas en distintas rúas de Santiago, «pero hai que disuadir con alternativas y no echar a nadie sin ellas».