Un sarriano costea una fuente para adornar su calle

SARRIA

Los responsables de los concellos están acostumbrados a que los vecinos acudan al consistorio a solicitar alguna ayuda o a quejarse por algo que funciona mal. Lo que no suele ser habitual es que llegue a las dependencias municipales un ciudadano que diga que algo no le gusta y que en caso de que el concello no lo cambie él está dispuesto a asumir el gasto.

Lo mencionado en el párrafo anterior fue justo lo que sucedió en la localidad lucense de Sarria. Una persona que vive en el Malecón, sin duda el lugar más conocido del lugar, con un entorno natural único, acudió al Concello para manifestar que la fuente que había ofrecía una imagen triste de la zona y que si los responsables municipales no la cambiaban él estaba dispuesto a asumir el gasto.

La razón asistía al vecino, ya que el manantial que había en pleno centro del Malecón era de reducido tamaño, estéticamente poco vistoso y una buena parte de su estructura metálica estaba deteriorada y carcomida por el óxido.

El alcalde le manifestó a esta persona que en los planes municipales no se contemplaba ninguna partida para cambiar la fuente por considerar prioritarias otras inversiones, pero que, si el vecino estaba dispuesto a ejercer de mecenas y asumir el gasto en el Concello, otorgarían el permiso para hacer el cambio.

Dicho y hecho. Este sarriano ejemplar se presentó en el Concello con tres proyectos y, curiosamente, regidor y vecino eligieron el mismo.

Unos días después, una empresa de cantería de Monterroso instalaba la fuente que hoy ya recibe todo tipo de elogios de los sarrianos.

El mecenas está lanzado y ya advirtió que no le gustan las farolas. Todas será difícil que las pague, pero si colaboran con él está dispuesto a asumir el reto.