«La ley lo que dice es que en el 2018 caducan todas las concesiones»
14 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El momento es complejo. Porque el órdago de Ence se produce en pleno traspaso de poderes entre el Gobierno de Zapatero y el futuro Ejecutivo de Rajoy. El apoyo político que reclama la empresa para prolongar más allá del 2018 su permanencia en Lourizán tendrá que discutirse en los consejos de ministros presididos por el pontevedrés. Y Ence aún podría apurar más los plazos y apostar a otro Gobierno, el del 2015.
Pero el órdago se ha producido ahora, en diciembre del 2011, en pleno traspaso. Así que fuentes de Costas, la Dirección General que tiene competencias sobre el terreno que ocupa ahora Ence en Lourizán, reconocen que el juego de fechas puede no ser inocente, pero es irrelevante. «¿Apoyo político? -se preguntan las fuentes consultadas-. Digamos que el proceso es administrativo, no político. Aunque el ministerio esté regido por políticos, la ley de Costas es independiente de los apoyos políticos».
Ence apela a algunos casos como el de la refinería de Petronor en las marismas de Muskiz, en Vizcaya, cuya concesión se amplió a través de una enmienda de última hora a la Ley de Economía Sostenible. ¿Podría darse una operación similar en Lourizán? «La ley lo único que dice es que en el 2018 caducan todas las concesiones. Nada más, a partir de ahí las Administraciones que estén en esos momentos tendrán que decidir sobre si habrá una transitoriedad o no, porque repito que no estamos hablando solo de Ence, sino de muchas otras concesiones que terminan», explican.
Con la ley en la mano no hay salida para la permanencia de Ence en la ría de Pontevedra. Pero una coyuntura económica adversa, como la actual, podría cambiar las cosas. «Estaremos hablando de casos con muchos puestos de trabajo, de factorías de rendimiento». ¿Y se puede jugar todo a una baza? «En previsión, muchas empresas ya están adoptando medidas y pensando en buscar otras ubicaciones alternativas». Ence se lo juega todo a la solución política. Pero desde Costas llega también una reflexión: «Está el interés de la empresa y de los puestos de trabajo y el interés público en recuperar una zona que es de dominio público y que tenía unas características que no tiene ahora.