Los tribunales no se creen la excusa de los despistes

La Voz

PONTEVEDRA

Es hasta cierto punto habitual que los conductores que terminen ante un juez por irse sin pagar la gasolina aleguen que todo fue un despiste. Sin embargo, es una excusa que tiene cada vez menos predicamento entre los magistrados pontevedreses.

Un caso paradigmático de esta situación se vivió hace un año en los juzgados capitalinos. En el banquillo se sentó un conductor que, en la noche del 26 de julio del 2009, repostó en la gasolinera del área de servicio de San Simón, en la AP-9 a su paso por Vilaboa. Pese a acogerse a la tesis del despiste, fue condenado a abonar 180 euros como autor de una falta de estafa, así como a reintegrar el importe del combustible repostado.

En la sentencia se hace expresa referencia a que no puede hablarse de una distracción o de un lapsus, toda vez que, en ese supuesto concreto, el conductor «habría tratado de abonar la deuda con posterioridad, lo que no hizo».