Los servicios de emergencia realizaron decenas de intervenciones
14 nov 2011 . Actualizado a las 15:07 h.Prácticamente la totalidad de la comarca de Pontevedra volvió a sufrir este fin de semana los efectos de un temporal marcado por vientos que, en algunos puntos, rondaron los 150 kilómetros por hora. Los servicios de emergencias tuvieron que realizar decenas de intervenciones, sobre todo, motivadas por ramas o árboles rotos sobre calzadas, mientras que las caídas de contenedores y señales fueron una constante.
En la ciudad del Lérez, ya el sábado noche, los bomberos tuvieron que acudir al Salgueiral, en Bora, por la caída de un cable de alta tensión sobre un árbol. La Policía Local tuvo que realizar un corte parcial de la carretera en dos puntos, una medida que también se repitió posteriormente en la calle 12 de Novembro. Allí, las rachas de viento tiraron diez metros de vallas metálicas de las obras del AVE, por lo que se restringió la circulación por uno de los carriles.
La Policía Local también tuvo que acudir a la subida del Castrove, en Campañó, debido a que el cableado eléctrico atravesaba de lado a lado esta carretera. Como suele suceder en estas situaciones, se dio aviso a la empresa suministradora del servicio, así como a la agrupación de Protección Civil.
Guirnalda navideña
En la parroquia de Lérez se tuvo constancia de la caída de un poste de la luz, mientras que en Monte Porreiro se retiró una guirnalda de Navidad. En este caso, la Jefatura municipal fue informada de que el adorno era de grandes dimensionas, con lo que la resistencia que ofrecía al viento estaba doblando una farola de la calle Portugal.
En Caldas, ya entrada la mañana, la Policía Local de este municipio informó de que se tuvo que retirar un pino que se precipitó sobre una carretera del rural. Esta misma circunstancia se repitió horas después en la parroquia de Godos, así como en la localidad lalinense de Xaxán.
En Arousa, por su parte, a excepción del trágico accidente de Valga, la noche transcurrió con muchos menos incidentes de los que la climatología hacía prever. Los bomberos tuvieron que retirar parte de la cubierta de una nave industrial situada en Ande, Rubiáns, en las inmediaciones de los accesos al Hospital do Salnés. El fuerte viento habían arrancado varias de las chapas que sirven de techumbre a una estructura que, pese a llevar tiempo construida, aún no ha sido inaugurado.