El menú de setas se pone crudo

maría conde PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA CIUDAD

La temporada arrancó tarde y de momento «es regular»

08 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

«Lo bueno ya estuvo en agosto», dicen desde la Asociación Liboreiro. Y el experto Jaime Blanco lo corrobora: «En setas comestibles sí, que son las que le interesa a la gente, fue a finales de agosto y principios de septiembre». Y es que este año los aficionados a la micología han visto cómo las lluvias del verano fueron más productivas que las tardías del otoño. Para Francisco Fernández de Ana Magán, de Hifas da Terra, el calificativo que se le puede poner de momento a la temporada por excelencia de setas es «regular».

«Para las setas depende normalmente de qué época llueva y en qué época haga un tiempo adecuado -explicó ayer-. ¿Qué ha ocurrido este año? Pues que estas lluvias llegan tarde para algunas especies, las que brotan de robles y castaños sobre todo. Bajo ellos poco se puede recoger. Pero bajo los pinos sí creo que va a haber una buena cosecha, porque como son de hoja perenne siguen facilitando la posibilidad de estos hongos más tiempo. En los otros, algunas de las especies más importantes han desaparecido».

Los aficionados lo tienen así «bastante crudo». «Aunque si el tiempo no enfría excesivamente y si llueve más, es posible que en los próximos quince días podamos tener buenas cosechas, fundamentalmente bajo pinares. Pero aún contando con que venga el tiempo adecuado, la temporada buena ya no es», añade Fernández, que destaca que lo que más se está prodigando esta temporanda son los Latarius, los Tricolomas o los Cantharellus. Jaime Blanco cree no obstante que la recuperación está siendo «lenta». «Y como siga bajando la temperatura, igual muchas ya no salen, está saliendo muy poco», agrega. Por ejemplo, dice que del níscalo casi no hay rastro.

Paraísos micológicos

El entorno de Pontevedra ya no es el mejor lugar para buscar setas. «Pinares viejos y buenos quedan relativamente pocos -agrega Fernández-, hay que desplazarse un más, ir a zonas de A Estrada o de Soutelo de Montes, donde puede haber más cosas. Aquí, los pinares de las playas, que antes teníamos muy buenos, están ocupados por chalés o ardieron. Hay mucho eucalipto y tampoco son los sitios ideales».

En el caso de Hifas da Terra, la producción abarca ocho especies de setas, «pero tenemos todo más controlado bajo sistema de riego y zonas donde podemos incidir con la humedad necesaria para que puedan salir». A los aficionados Fernández vuelve a recomendar «cautela». «Que no se lancen a consumir lo que no conocen bien, es mejor ir a una institución para ayudarles a identificar los hongos», apunta. La empresa ofrece este tipo de servicio de información. «A veces viene gente a preguntarnos y les asesoramos», añadió. Los lunes micológicos de la Asociación Brincabois en el Bodegón Arca de Pontevedra son otra opción.