El equipo de gobierno solo blindará Servicios Sociales y reducirá aquellos gastos que no sean imprescindibles
07 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Tras el bum de la construcción que experimentó el casco urbano de Santa Lucía llegó la crisis económica a Moraña y ahora el municipio afronta este mandato con la máxima de optimizar los recursos y realizar recortes allí donde se pueda. Este concello de poco más de cuatro mil habitantes ve, al igual que todos, cómo los ingresos merman y las dificultades para prestar servicios son cada vez mayores.
Su alcaldesa, la popular Luisa Piñeiro, que se estrenó en el cargo tras los comicios del pasado 22 de mayo tiene por delante el difícil reto de gobernar en minoría y de hacerlo además en un contexto económico que nada ayuda. Define la situación como «muy complicada», a pesar de que el Ayuntamiento no es de los más endeudados de la comarca. Aunque necesitará del consenso de la oposición para tomar algunas medidas, tiene claro que recortes va a haber en todos los ámbitos «menos en Servicios Sociales». También afirma con rotundidad que no se van a subir las tasas municipales. En su caso fue un compromiso electoral, que se ve en la obligación de cumplir ante sus vecinos.
La tijera afectará a las fiestas. En el caso de Moraña no se salvará ni su principal cita, la Festa do Carneiro ó Espeto, a cuya programación, de casi un mes, la Administración local destinaba unos 120.000 euros de un presupuesto de dos millones.
Una de las quejas del equipo de gobierno es la «falta de mantenimiento» que arrastran las infraestructuras municipales. La regidora dice que hubo que acometer unos trabajos «necesarios y urgentes» para asfaltar pistas, limpiar los desagües del campo de fútbol para evitar vertidos al monte o reparar el cierre perimetral del colegio Santa Lucía. «Son cosas pequeñas, pero que hay que hacer y ahora comen recursos», comentó.
Moraña, que tiene prorrogado el presupuesto del 2010, ya no podrá endeudarse, aunque tenía margen para hacerlo, algo que según el BNG, podría repercutir en la inversión de obra pública. Los nacionalistas abogan por una redefinición de las competencias de los concellos y urgen otro modelo de financiación local para salir del pozo.
LA ASFIXIA DE LAS ARCAS LOCALES