Jorge Silva reconoció que no le costó nada tomar la decisión de abandonar el Oporto para enrolarse en las filas del Teucro porque «me gustó el proyecto que me presentó el entrenador, y la verdad es que estoy trabajando muy contento y con mucha ilusión. Me encuentro muy a gusto y no me arrepiento para nada».
El jugador todavía no ha podido extraer ninguna conclusión acerca del potencial del equipo. «Veo al equipo animado y con ganas. Llevamos solo unos días de entrenamientos y no se puede saber como va la plantilla, pero tiene buena pinta», advirtió.
Acto seguido, cobró protagonismo Miguel Marinho, portero que se formó en el Académico de Braga, pero que también procede del Oporto. Ha sido internacional en más de 70 ocasiones con la selección de Portugal, entre las categorías juvenil y absoluta, y ha participado en tres Campeonatos de Europa. Al igual que su compañero Silva, puede presumir de haber ganado la liga de su país.
«Vengo para unirme a Mikel Unanue para intentar de aportar un poco de experiencia a este equipo, que es muy joven», afirmó el arquero, que aseguró parar mejor en seis metros y en los contraataque.