Firmaría el peor resultado desde 1987 al caer a cuatro ediles, que debilitan su posición en otro pacto con un BNG que se dispara
12 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El PSOE paga caro su cambio de cartel en Pontevedra. Los socialistas firmarían, con los datos del barómetro de Sondaxe para La Voz, su peor resultado desde 1987. No solo pierden los dos ediles conquistados en el 2007 a costa del BNG, que equilibraron la coalición que gobierna la ciudad de Pontevedra con siete escaños nacionalistas y seis socialistas, sino que caen por debajo de su suelo electoral en unas municipales. Por primera vez, al margen de la atomizada corporación de 1979, cuando obtuvo tres ediles, el PSOE solo sumaría cuatro concejales.
La operación de sustitución de Teresa Casal por el actual delegado del Gobierno en Galicia, Antón Louro, deja al PSOE ante el precipicio. En el último sondeo municipal realizado por Sondaxe, el pasado mes de febrero, un PSOE liderado todavía por Casal mantenía sus seis ediles y el PP cedía uno ante el BNG. Ahora solo el elevado número de indecisos, que sitúan a Pontevedra como la ciudad gallega con mayor porcentaje (21,5%), tras Vilagarcía, puede alterar la foto fija que dibuja la encuesta.
Porque los pontevedreses irán a las urnas. A diferencia de otras ciudades, el grado de movilización será elevado. Pontevedra y Lugo comparten, según el sondeo, su condición de ciudades menos abstencionistas, con un 14,8%, frente al resto de porcentajes urbanos, todos por encima del 22%. Antón Louro, el líder menos conocido por los votantes pontevedreses, con un 75%, frente a sus rivales -ambos por encima del 97%-, tendrá que emplearse a fondo.
Al igual que él, a los pontevedreses que aún no han determinado a qué formación entregarán su papeleta se encomendará también Telmo Martín, el líder del PP. El estancamiento en los once ediles que ya le atribuía el último trabajo demoscópico de Sondaxe, uno menos de los que tiene ahora en la corporación, aleja a Martín de la mayoría absoluta que acarició en el 2007, con sus doce concejales.
El líder local del PP acusa el desgaste. Pierde el efecto sorpresa que lo situó a apenas unos cientos de votos de la mayoría absoluta hace tres años y medio. El escaso porcentaje de ciudadanos que sitúan además la atención sanitaria como uno de sus principales problemas, un 2,7%, el segundo más bajo de la Galicia urbana, desinflan el efecto de uno de sus proyectos estrella para la ciudad: el nuevo hospital de Monte Carrasco.
Todo lo contrario les sucede a los nacionalistas de Miguel Anxo Fernández Lores, que no pagan el acentuado malestar con el tráfico y el urbanismo, derivados del modelo peatonal de ciudad que impulsa el BNG. Solo Santiago supera a Pontevedra en porcentaje de votantes que sitúan el caos circulatorio entre sus principales problemas. El BNG, con diez ediles, recupera la senda del crecimiento que colocó a la formación como la fuerza más votada en el 2003, y es la única que crece en el escenario electoral pontevedrés.