La carrera por concluir los puentes gana emoción a seis meses del 22-M

A. Castroverde PONTEVEDRA/LA VOZ.

PONTEVEDRA

El viaducto sobre el río Lérez en Monte Porreiro se anuncia para marzo mientras siguen las dudas en torno a la fecha en la que el de As Correntes estará listo

07 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Mientras comienzan a apreciarse progresos a simple vista, la batalla de los puentes que libran Concello y Diputación gana en emoción a solo seis meses de la cita con la surnas del 22-M. Hasta hace una semana parecía que el puente de As Correntes, costeado con fondos municipales, iba más adelantado que el de Monte Porreiro, financiado con fondos provinciales. Pero todo cambió hace una semana al anunciarse que el de Monte Porreiro estará listo para marzo.

Un alto responsable municipal mantenía en octubre que As Correntes había logrado invertir la situación de principios de año -en febrero el de Monte Porreiro a Lérez le llevaba unos 30 días de ventaja- y colocarse por delante del viaducto promovido por la Diputación. El motivo no sería otro que las características constructivas de la nueva estructura, si bien se señalaba que la diferencia era muy corta. A día de hoy, sin embargo, no hay fecha desde el Concello para terminar el puente a la espera de que la empresa constructora concrete sus compromisos.

La incertidumbre es máxima. Tras haber arrancando con una ligera ventaja, al puente que enlazará las avenidas del Uruguay y de Domingo Fontán se le atribuía un trimestre de desventaja en julio del 2009. El parón decretado por Costas terminó paralizando durante casi nueve meses los trabajos que, el pasado verano, se vieron ralentizados nuevamente por un problema de gabarras, según señaló el propio alcalde. Al parecer, la embarcación prevista para remontar río arriba con parte de la estructura de As Correntes tenía problemas para pasar bajo el puente de A Barca. Monte Porreiro se anuncia ahora para marzo, si bien algunas fuentes municipales dudan de que pueda cumplirse este plazo dados los problemas constructivos aún por superar.

Los dos viaductos están siendo construidos por una misma empresa, Sercoysa, que debe atender a dos obras bien distintas con distintos retos en cada proyecto. Según los técnicos, As Correntes es una estructura metálica y Monte Porreiro un tablero de hormigón. El puente de la Diputación tiene 175 metros de largo y 25 de alto, mientras que el del Concello supone construir un viaducto de 110 metros, eso sí, con 2,20 metros de hueco para embarcaciones en el vano central cuando haya marea alta.

La mayor dificultad del puente que lleva el nombre de la urbanización a la que dará servicio viene dada por el acceso a los estribos para poder fabricar las cimentaciones, que fueron inspeccionadas recientemente por autoridades locales y autonómicas.

Carreras de marea de 4 metros (diferencia entre la pleamar y la bajamar), trabajo bajo el agua y montaje de la estructura trayéndola por navegación desde el puerto hasta aguas arriba del puerto deportivo de Pontevedra son los grandes retos del viaducto que se va a tender a los pies de la Basílica de Santa María.